La exconsejera de la Generalitat responsable de emergencias durante la dana Salomé Pradas y el jefe de gabinete de Carlos Mazón durante su etapa en el Gobierno valenciano, José Manuel Cuenca , han recibido abucheos y gritos de «asesinos», «mentirosos» o «sinvergüenzas» -incluso desde las ventanas de las fincas colindantes- a su entrada a los juzgados de Catarroja este lunes para el careo al que la juez que instruye la causa penal sobre la catástrofe les había citado. A las puertas de la sede judicial les esperaban una treintena de personas de distintas asociaciones de víctimas con pancartas y fotografías de sus seres queridos fallecidos en la barrancada del 29 de octubre de 2024. Sin embargo, los momentos de mayor tensión se han producido a la salida de ambos, que se ha producido también por separado, tras alrededor de una hora y media de sesión. Pese a las vallas y a ser escoltado por siete agentes de la Guardia Civil hasta el coche que le esperaba, Cuenca ha sido golpeado con una pancarta por parte de una de las manifestantes. «Más daño nos hicieron ellos a nosotros», ha indicado después la mujer, que perdió a su marido en las inundaciones. Más revuelo todavía ha generado la salida de Salomé Pradas, que además ha atendido durante unos minutos a los numerosos medios de comunicación que aguardaban a las puertas del juzgado, mientras recibía insultos. Entre gritos de rabia y lágrimas de dolor de los afectados, la investigada se ha acercado a hablar con Rosa Álvarez , presidenta de la Asociación de Víctimas Mortales Dana 29-O. La asociación esperará una propuesta formal para decidir si se sienta o no con Pradas.