Matías Acevedo: “La economía se estabilizó a pesar del Gobierno”
A menos de dos meses para que José Antonio Kast asuma como Presidente de la República, abundan los diagnósticos sobre cómo va a recibir la economía el gobierno entrante. Sin ir más lejos, generó debate el intercambio de declaraciones públicas entre el presidente electo y el mandatario actual sobre la administración del Estado, así como del legado del Ejecutivo encabezado por Gabriel Boric en materia fiscal.
“Tenemos que sincerar los números. Nos van a entregar un gobierno con una situación fiscal muy difícil y vemos cómo en estos días incluso tratan de tramitar a última hora temas que no lograron hacer durante cuatro años”, dijo Kast. “Mientras la derecha insiste que Chile se cae a pedazos y habla de gobierno de emergencia, hoy la Casen nos informa que en nuestros cuatro años de gobierno, siguiendo la trayectoria sembrada por quienes nos antecedieron, en Chile retrocede significativamente la pobreza”, respondió Boric.
El 20 de enero, el republicano anunciará su gabinete oficial, ya con algunos adelantos, como el nombre de Jorge Quiroz para Hacienda y con promesas mayúsculas, como el recorte fiscal de US$6000 millones. ¿Cómo recibirá el país la próxima administración?
En la primera edición de Radioanálisis, el economista, profesor adjunto de la Universidad de Los Andes y exjefe de la Dirección de Presupuestos de Sebastián Piñera, Matías Acevedo, abordó la discusión de reajuste al sector público, desafíos en materia de empleo público y promesas del gobierno entrante. A modo de diagnóstico y mirando al próximo periodo, aseguró que “la economía se estabilizó a pesar del Gobierno” de Gabriel Boric.
– Sobre la controversia por las diferentes visiones de la situación económica del país entre el Presidente Gabriel Boric y el presidente electo, José Antonio Kast, más allá de quién tenga razón, ¿cuál es su mirada?
En materia económica este Gobierno fue de menos a más, primero porque el crecimiento no estaba dentro del programa, citando literalmente al Presidente Boric. La palabra crecimiento no estaba en el programa, no estaba dentro de sus prioridades y, de hecho, la primera parte del Gobierno partió con una propuesta de reforma tributaria y apoyando un texto constitucional que a todas luces no era pro crecimiento, la economía se estabilizó a pesar del Gobierno.
Se rechazó la reforma tributaria y porque se rechazó el texto constitucional. Es cosa de mirar los datos, si el riesgo país cayó en forma abrupta una vez que se rechazó este texto, entendiendo que cualquier cosa que venía hacia adelante iba a ser moderada en un cambio constitucional, que son las reglas básicas que necesita un inversionista para poder tomar decisiones.
– ¿En qué momento cambió la situación desde su punto de vista?
A partir de de la segunda mitad del Gobierno, el Presidente entiende, porque el ministro Marcel lo tenía claro, que el crecimiento es importante y de hecho forma un comité presidido por él, donde convoca a todos los ministros sectoriales y el Ministerio de Hacienda, para agilizar la cartera de inversiones e impulsar proyectos.
En ese sentido, yo diría que el Gobierno fue de menos a más y en la medida que fue entendiendo que el crecimiento era relevante, proyectos como el de la permisología se aprobaron, quedaron pendientes temas medio ambientales para la próxima administración, que son claves para el desarrollo de los proyectos, pero hoy día tenemos un escenario hacia adelante. De hecho, aquí voy a citar al Banco Central, más que irme a puras proyecciones, la economía del próximo año puede crecer entre 2% y 3%, y creo que eso se va a jugar en parte importante por lo que muestre la próxima administración, que sea capaz de agilizar los proyectos de inversión.
El presidente Electo, José Antonio Kast, da su discurso en Icare frente a los líderes empresariales del país. Foto: Diego Martin/Aton Chile.
– Pensando, por ejemplo, en la reducción significativa de impuestos, en un ajuste significativo del gasto, ¿cómo dialogan estas políticas en comparación con el diagnóstico de la situación actual del país?
Con respecto al tema tributario, hoy en el Diario Financiero venía una encuesta del Centro de Políticas Públicas de la Católica, donde reúne a expertos transversales y estaban todos de acuerdo con que rebajar la tasa del impuesto corporativo de 27% a 23% era una buena política.
Los cuestionamientos están obviamente en cómo se va a financiar eso para que no genere más déficit fiscal, pero eso nos va nos va a llevar a tener una tasa de impuesto de primera categoría de 23% que es el promedio de los países de la OCDE, entendiendo que países de la OCDE tienen otras ventajas que nosotros no tenemos.
Entonces, desde ese punto de vista, en la medida que esté bien financiado me parece que va en la línea correcta y eso obviamente va a generar un impacto en la inversión. Y los efectos redistributivos son super marginales o sea, aquí no va a haber una política regresiva en el largo plazo, todo lo contrario, genera más empleo, más y mejores salarios, entonces, desde ese punto de vista me parece bien.
– ¿Y el recorte fiscal?
Respecto al tema fiscal y el ajuste que se ha hablado de los 6.000 millones, yo creo que acá tenemos que entenderlo, primero, como una situación más de diagnóstico de la ciudadanía y esto uno lo aprende a la luz de las campañas y de las encuestas de opinión. La gente no alcanza a dimensionar lo qué significan US$6.000 millones.
Si yo le digo 6.000 millones y le digo 12.000, en términos relativos, probablemente muy pocos entienden cuánto es el presupuesto de la nación, que son US$90.000 millones. Pero para la gente, los abusos que ha visto en el tiempo y no necesariamente los que han ocurrido en este Gobierno, porque han existido en todas las administraciones, eso es mucho riesgo.
La ciudadanía está cabreada de los casos Convenio, del tema de las licencias médicas, está cabreada de los abusos y quieren que vayan por todo. Por lo tanto, yo creo que acá el próximo gobierno no tiene ninguna posibilidad de moderarse en esa promesa.
Gabriel Boric y José Antonio Kast. Dragomir Yankovic/Aton Chile.
– ¿Cómo se hace ese recorte?
La pregunta es, ¿cuánto de eso vas a poder lograr? Y ahí entramos a la discusión, de decir, 6.000 millones, 2.000 millones, etcétera. Creo que una buena guía, es que en la Comisión de Gasto Público que me tocó participar durante este Gobierno, hicimos una lista de 34 medidas de reducción de gasto de US$2.000 millones, más otros US$2500 millones de contención. Más el estudio que hizo el CEP, que también hablaba un monto de cerca de 6.000 millones, que también era una combinación entre reducción de gasto y contención.
Creo que es una buena guía para el próximo gobierno para ordenar esas prioridades y empezar a avanzar en eso, porque cada una de esas medidas, en el papel parecen fáciles, pero tienen una resistencia política y algún grupo de interés al que hay que atacar y obviamente ir a buscar esos recursos. Entonces, desde ese punto de vista, me parece que son las dos cosas, una es tolerancia cero contra los abusos y contra el uso indebido de los recursos públicos. Y lo segundo son las medidas concretas en las cuales hay que ser bien pragmático y tratar de buscar aquellas que hoy día tienen más consenso.
– En un nivel técnico y de gobernabilidad, ¿qué pasaría si este recorte llegara a afectar programas sociales? Como la PGU.
Quien crea que la política fiscal es un ejercicio de planilla Excel comete un error profundo. La política fiscal es todo lo contrario, la política fiscal es poder, es política, es cómo se ordena finalmente la sociedad. De hecho, Schumpeter, que un economista austriaco, de la destrucción creativa decía que que el espíritu de un pueblo, su historia, su política, todo eso y mucho más está escrito en su historia fiscal y tiene toda la razón. Si uno ve las crisis y ve los resultados fiscales, bueno, son periodos de déficit donde el gobierno tiene que echar la mano a los ahorros, a la deuda y así sucesivamente.
Entonces, desde ese punto de vista de quien crea que la política va a estar ausente de cualquier ajuste fiscal, creo que comete un error profundo y es en ese sentido que todos los ajustes fiscales conllevan un trabajo político importante. Por eso que lo que mencionaba anteriormente, tú tienes que aprovechar esa ventana que te está dando la ciudadanía de ir por todo aquello que hoy día se está considerando como abuso.
Uno lo podría resumir en cumplir la ley, si cumplimos la ley van a haber muchos de estos abusos que se van a terminar y eso va a implicar importantes ahorros de recursos públicos, pero hay otro lado, que yo creo que también uno puede opinar que son los funcionarios públicos, el empleo público. Y el empleo público en algunas áreas es deficitario y en otras áreas tenemos más funcionarios de los que necesitamos.
José Antonio Kast y Jorge Quiroz. Jonnathan Oyarzun/Aton Chile.
– Respecto al debate del empleo público, sobre posibles despidos y la necesidad de funcionarios en algunos sectores. En medio, además, de la discusión del proyecto de reajuste del sector público, ¿qué diría sobre el gasto?
Creo que el debate que estamos viendo en reajuste es la muestra más clara del problema que tenemos, porque uno no puede en una ley que usualmente se aprueba en un par de semanas abocarse a solucionar todos los problemas que tiene el Estatuto Administrativo. Uno podrá estar de acuerdo con que la gran mayoría del personal del Estado, todos los noviembre tenga la incertidumbre de si va a seguir o no, probablemente no la podríamos catalogar como las mejores prácticas de contratación en el empleo público comparado con sus pares internacionales.
Lo que se podría decir es, bueno, ¿por qué no se están haciendo los cambios necesarios para que eso ocurra en un contexto donde los funcionarios entren por concurso público? Todos, que se hagan evaluaciones (…) que las condiciones de vinculación sean por criterios objetivos y no políticos, pero tú no puedes abordar una parte del problema cuando tienes problemas en cada una de las etapas, esa es mi principal crítica con lo que se está haciendo hoy día con el tema de las contratas.
Entonces, desde ese punto de vista, me parece que si uno quiere de verdad abordar estos problemas es la reforma al empleo público y uno se pregunta por qué durante cuatro años no se presentó ninguna reforma al empleo público. Ahora, yo espero que la próxima administración parta con una reforma al empleo público, porque si no vamos a estar de nuevo parchando, esta discusión la vamos a volver a tener en noviembre del próximo año.
