El básico de cocina que ahora sorprende con preparaciones que nadie veía venir
La revolución silenciosa de un clásico
Durante décadas, la patata ha sido un elemento omnipresente en la cocina mediterránea, pero rara vez ha ocupado el centro del plato. Históricamente considerada un alimento humilde, este tubérculo ha estado presente en innumerables recetas populares y familiares. Sin embargo, su versatilidad y capacidad para adaptarse a técnicas culinarias diversas la convierten hoy en una estrella inesperada.
Mireia Carbó, cocinera y responsable de su propia escuela de cocina en Barcelona, ha decidido rescatar la patata del papel secundario y situarla en el foco de dos recetas que resaltan su sabor, textura y potencial gastronómico. Estas propuestas, compartidas en el programa gastronómico de RAC1 “Via lliure”, combinan tradición, sencillez y creatividad para demostrar que la patata puede ser el eje central de platos memorables.
Patatas a la importancia: tradición elevada
Esta receta clásica recibe una interpretación que pone a la patata al frente sin complicaciones técnicas, pero con resultados llenos de sabor:
Ingredientes esenciales
- 4 patatas medianas
- 1 huevo
- Harina
- Aceite de oliva
- Agua y sal
- Picada de almendras, piñones, pan y perejil
Preparación paso a paso
Se pelan y cortan las patatas en rodajas, se rebozan en harina y huevo y se fríen ligeramente para dorarlas por fuera. Después se cuecen lentamente con una picada aromática que combina frutos secos y pan, resultando en una textura suave y un sabor profundo que eleva lo simple a lo sublime.
Esta técnica, clásica de la cocina catalana, rescata ingredientes humildes para convertirlos en protagonistas del plato, reforzando la idea de que la patata puede dominar tanto en platos principales como en acompañamientos sustanciosos.
Patatas con sípia y mariscos: sabor del mar en un tubérculo
La segunda propuesta combina la ternura de las patatas con la riqueza del mar, integrando sípia y mejillones para crear un guiso potente y equilibrado:
Ingredientes destacados
- 1 sípia mediana
- 600 g de patatas
- 500 g de mejillones frescos
- Cebolla, ajo, tomate y pimiento
- Vino blanco, caldo de pescado
- Hierbas aromáticas y especias
Elaboración con gusto y técnica
Primero se saltea la sípia para intensificar su sabor, luego se elabora un sofrito con verduras y vino blanco que sirve de base al guiso. Las patatas se incorporan junto con el caldo y los mejillones, terminando con una picada tradicional que aporta profundidad y complejidad. El resultado es un plato que une tierra y mar, con la patata como eje de la experiencia gastronómica.
Por qué la patata merece atención
Más allá de su presencia en innumerables recetas, la patata ofrece cualidades únicas: absorbe sabores, proporciona textura y puede adaptarse a técnicas tan diversas como freír, cocer o guisar. El trabajo de Mireia Carbó reivindica este ingrediente como algo más que un mero acompañamiento, invitando a cocineros y aficionados a redescubrir su potencial.
Con propuestas que van de lo tradicional a lo creativo, estas recetas demuestran que incluso los ingredientes más cotidianos pueden sorprender cuando se les da el espacio que merecen en el plato.
