El
Girona se ha rendido a
Arnau Martínez. No por un partido aislado ni por una acción concreta, sino por una secuencia sostenida de actuaciones que han elevado su figura al rango de imprescindible. Cuando la situación apretó y el equipo necesitó referencias claras, fue el primero en dar un paso al frente. Y lo hizo desde donde hiciera falta.
Seguir leyendo...