El Gobierno venezolano se cierra aún más políticamente tras la intervención de EE. UU
Caracas vive una etapa de tensión política sin precedentes tras la sorpresiva intervención de Estados Unidos que culminó con la captura del expresidente Nicolás Maduro. Desde entonces, el Gobierno venezolano, ahora encabezado por Delcy Rodríguez como presidenta interina, ha endurecido su postura y se ha replegado políticamente, según confirman fuentes locales e informes internacionales.
El 3 de enero de 2026 marcó un antes y un después: fuerzas especiales estadounidenses ejecutaron una operación en territorio venezolano, capturando a Maduro y trasladándolo a EE.UU. para responder por cargos de narcoterrorismo. Este movimiento provocó un terremoto institucional, y desde entonces, los analistas coinciden: Venezuela vive un enclaustramiento político inédito.
Aunque la nueva administración ha querido transmitir señales de distensión, como la liberación anunciada de más de 400 detenidos, organizaciones locales denuncian que las cifras reales son mucho menores y que la represión política sigue activa. Muchos ven estas liberaciones como gestos cosméticos más que transformaciones de fondo.
La oposición también ha advertido de un clima político tenso y restringido. La líder María Corina Machado denunció recientemente que “la apertura prometida no llega y el aparato sigue funcionando bajo lógicas autoritarias”. A esto se suma la percepción creciente de que el gobierno se ha blindado internamente, limitando los espacios de diálogo real.
A nivel internacional, Washington no descarta mantener una supervisión indirecta del proceso de transición, mientras Europa pide diálogo. Sin embargo, en Caracas, todo parece indicar que el poder se ha encerrado más que nunca. Se multiplican los controles, se reducen las declaraciones públicas y los órganos institucionales operan en circuito cerrado.
El reto para Venezuela es inmenso: garantizar una transición democrática sin caer en un nuevo ciclo de aislamiento, opacidad y represión. Pero hoy, según coinciden muchas voces dentro y fuera del país, el gobierno está más encerrado que nunca.
