Manuel Varela, abogado: «El juicio a Maduro no se parará si se declara ilegal la acción de EE UU»
Tras la ofensiva estadounidense en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro y su esposa, ahora, el ya exmandatario venezolano y su mujer esperan para ser juzgados en el país norteamericano por cargos de tráfico de armas y drogas.
Manuel Varela, abogado con doble nacionalidad española y estadounidense, está especializado en la defensa transnacional, investigaciones de anticorrupción y litigios financieros complejos. Con una trayectoria que abarca desde 1996, destaca por su experiencia en la aplicación de leyes de EE UU en contextos internacionales, especialmente en Europa e Iberoamérica.
Lo primero que planteó el abogado de Maduro, Barry Pollack, en una corte de Nueva York el 5 de enero, fue la “legalidad de la abducción militar” de EE UU en Venezuela. ¿Qué opina?
Parece que sí hay una violación del derecho internacional. Están ejecutando una operación policial fuera de la jurisdicción estadounidense, pero ¿eso le sirve como defensa a Maduro? Es posible, pero no probable. Aun si fue una operación ilegal, la probabilidad de que la justicia estadounidense diga que por esa razón el juicio se para, es casi inexistente. Esto ya ha pasado en otras causas. La probabilidad es muy, muy baja.
El comparable al caso de Manuel Noriega en el año 89. Fue una actuación militar en la época del primer presidente Bush. Capturaron a Noriega en Panamá y lo terminaron juzgando. En el caso de Panamá había un presidente elegido. Esto es importante porque la cabeza de Estado tiene inmunidad por derecho internacional. En teoría, Maduro debería tener inmunidad, pero EE UU no lo reconoce como el presidente legítimo de Venezuela, de la misma manera que no lo reconocen la UE y otros países, por lo que no es una cuestión jurídica que afecte al caso de Maduro.
¿Podríamos ver en un futuro a Trump juzgado por la muerte de personas sin un juicio previo en los bombardeos a presuntas narcolanchas?
En EE UU, no. Hace poco, la Corte Suprema dijo que el presidente tiene inmunidad por actos, mientras esté en la Casa Blanca, por lo que es muy difícil contemplar un escenario donde pudiera ser acusado de un delito allí, un país que no participa en la Corte Internacional de Temas Penales. Además, creo que la oposición en EE UU aprendió que las cuestiones jurídicas del presidente, después del primer mandato, jugaron políticamente a su favor, por lo que tampoco sé si les vale la pena ahondar en estos temas.
¿Cree que la motivación de las acciones de Trump en Venezuela es por seguridad o por intereses geopolíticos?
Mi opinión es que es más geopolítica. Se sabe que la mayoría de la droga que entra en EE UU no viene por Venezuela. La frontera con México es un lugar donde parece ser que entra una gran parte de la droga. La administración Trump lo ha indicado, de algún modo, hablando de la Doctrina Monroe: es una cuestión de poder hemisférico y quizá una visión internacional más centrada en los países poderosos, en vez de en un orden más ordenado entre países pequeños y grandes.
¿A qué situación legal se enfrenta ahora Nicolás Maduro en EE UU?
El procedimiento penal en EE UU es distinto al español. La figura del imputado no existe en EE UU. Allí, en general, el procedimiento penal empieza con la acusación, y la misma no tiene el nivel de detalle que tiene una acusación en España, donde hay un documento relativamente largo, con pruebas, y en la que, en teoría, la investigación en ese momento termina. En EE UU no. Pueden seguir investigando e introduciendo pruebas. Allí, la acusación es un documento más corto que básicamente avisa al acusado de qué le acusan. En el caso de Maduro, lo que vemos son delitos asociados con el narcotráfico, el terrorismo y con armas. No sabemos qué pruebas tienen contra él. Hay que dejar a la defensa a actuar, pero el pronóstico no es bueno. Lo probable es que reciba una sentencia de por vida. Las sentencias en EE UU suelen ser mucho más largas que en España. Cuando uno ve las cantidades de droga de las que se está hablando, la sentencia, si llega, va a ser muy larga.
¿Cuáles son las alegaciones que, posiblemente, haga la defensa de Maduro para demostrar su inocencia y cuánto cree que tardará en llevarse a cabo el juicio?
Van a intentar argumentar que el arresto es ilegal. También van a alegar inmunidad y me imagino que el hecho de que Maduro no puede recibir un juicio verdaderamente neutro en EE UU. El mero hecho de encontrar ciudadanos sin una opinión preconcebida va a ser muy difícil. El juicio podría tardar en celebrarse, especulando, entre 18 meses y 2 años. La defensa va a querer que el Gobierno les entregue todas las pruebas que tienen: expedientes, archivos... que supondrán millones de folios. El Gobierno alegará que mucho de ese material es secreto, por seguridad nacional, algo que va a tener que resolver la justicia y que va a tardar su tiempo. También hay muchísimos testigos, algunos fuera de EE UU. Hay muchas cuestiones jurídicas que se van a tener que resolver y que van a tardar su tiempo.
Con todo lo ocurrido ¿cree que la capacidad de la ONU para mantener un orden internacional se está viendo gravemente cuestionada?
Sí. Creo que estamos pasando por un cambio geopolítico muy grande y lo vemos en el cambio de cuestionamiento de la Alianza Atlántica Occidenta que hemos tenido desde la Segunda Guerra Mundial y en el cambio del orden internacional. Creo que la ONU siempre va a tener un papel en cuestiones de sanidad y en otros muchos temas en los que participa. Si realmente va a tener en el futuro un papel en la relación entre Estados, nadie lo sabe.
Todo lo que vemos –elecciones que se amañan, dictaduras, bombardeo de un país como EE UU por decisión unilateral- deja una cierta sensación de que los mecanismos legales e internacionales no terminan de funcionar. Da miedo...
Estamos viviendo un momento caótico en el mundo, no solo en EE UU. La invasión de Rusia en Ucrania parecía imposible, una cosa del pasado. Trump es parte de algo más grande. Tampoco olvidamos que la orden internacional es un proceso, nunca fue una cosa perfecta. Siempre hubo países violando órdenes de la ONU y el derecho internacional. Creo que muchas cosas que salen de EE UU reciben más atención afuera de EE UU de lo que reciben dentro. No hay que olvidar que, a pesar de todo lo que escuchamos y vemos, en general, el sistema judicial en EE UU ha funcionado, la administración ha respetado las órdenes judiciales, pero ese proceso judicial es lento. Hay muchas cuestiones por las que el poder ejecutivo, el presidencial y el legislativo se están enfrentando en las cortes hoy en día, y se están llegando a decisiones sobre el nivel de poder que tiene el presidente. Yo todavía tengo bastante fe en las instituciones.
