¿Tu base de maquillaje te hace bolitas? 3 errores que estamos cometiendo según un experto
Si estás leyendo este artículo también te habrá ocurrido a ti. Llega el momento de aplicarnos la base de maquillaje y de repente sorpresa: aparecen las típicas bolitas que acaba destrozando nuestro resultado final. Esto se conoce como el efecto peeling y ocurre cuando los productos no se absorben correctamente en nuestra dermis. Muy fácil de identificar, pero en ocasiones no sabes a qué es debido cuando creemos que hacemos todos los pasos adecuadamente.
Querida lectora, sentimos decir que posiblemente cometas algunos de los errores comunes a la hora de maquillarnos. No siempre tiene que ver con la calidad de los productos de belleza que utilizamos, sino de nuestras propias técnicas que empleamos tanto en el antes como en el durante de la rutina. Y nos puede ocurrir tanto con las fórmulas más caras como con las más económicas. Para saber cómo evitar el efecto peeling hemos hablado con Alba de la Cruz, experta en belleza y creadora de contenido.
Demasiados pasos en la rutina o utilizar un protector sola erróneo
Uno de los errores más comunes que cometemos a la hora de maquillarnos son los infinitos pasos de preparación de la piel. Como comenta la experta, cuanto menos cantidad de productos utilicemos, mucho mejor, puesto que la rutina debería ser simple y, en ocasiones, con una buena crema hidratante es más que suficiente. Para pieles muy deshidratadas podemos incluir algún paso extra como un tónico o un sérum hidratante, pero con la crema debería ser suficiente.
"Por lo general, si la rutina es sencilla, el efecto peeling suele venir del uso de protector solar. Usar protectores solares muy matificantes suele ser el culpable aquí, es un producto que crea una capa sobre la piel que no favorece el uso de maquillaje. Mi consejo es que se pase a protectores solares coreanos, que están pensados desde su desarrollo para estar integrados en rutinas de skin care previas al maquillaje, son texturas más fluidas y ligeras pensadas, precisamente, para hacer layering", suma.
Asimismo, indica que debemos evitar maquillarnos inmediatamente después de nuestro cuidado facial. La razón de ello es porque es importante que los productos se asienten adecuadamente, por ello debemos empezar el maquillaje por los ojos. "Esto supone que las capas de skin care se asientan mientras tanto y podrás evitar el efecto peeling", aporta.
No escoger adecuadamente el fijador de maquillaje
"Los primers, sobre todo los que alisan la textura de la piel y disimulan la apariencia del poro, están cargados de siliconas que crean una capa sobre la piel. Cuando sumas esta capa a, por ejemplo, la capa de producto que ya deja un SPF matificante, no combinan bien y hace efecto peeling. Del mismo modo puede suceder al aplicar la base de maquillaje sobre el primer", recalca Alba de la Cruz.
Al fin y al cabo cuando trabajamos capas sobre capas y ninguna está estable sobre la piel, en el mínimo roce se empujan entre sí y, cuando ejercemos fuerza con la brocha o la esponja, se levantan. "Mi consejo es que evites el uso de primers. Es un paso totalmente prescindible, ya que una buena preparación de la piel es el mejor primer que podrás tener en tu rutina de maquillaje", explica.
Ejercer demasiada presión sobre la brocha
Se trata de un detalle que realizamos a menudo y tiene una consecuencia grave ante nuestro maquillaje. "La mayor parte de personas ejerce demasiada presión con la brocha a la hora de maquillarse. Esto se puede ver fácilmente observando por dónde agarran la brocha. Cuanto más cerca del pelo esté la mano, más presión ejerces sobre la piel. El agarre de la brocha, cuando no se desea precisión ni pigmentación alta, debe ser en el mango, lejos del rostro", recomienda.
Como indica la experta, no se necesita hacer demasiada fuerza para aplicarnos los productos. Solamente basta con una buena brocha súper limpia, puesto que debido a lo contrario el efecto peeling podría ser causado también por el producto reseco impregnado en esta. La manera de aplicarlos será a toques suaves y delicados para conseguir un acabado perfecto y evitar el efecto borrador.
Cuando este efecto ocurre maquillaje tras maquillaje viene consigo la desesperación por no saber exactamente qué estamos haciendo mal. No obstante, también es una señal de que estamos cometiendo un fallo y esto nos ayuda a ser más conscientes y precisos de todos los pasos que estamos realizando y, en consecuencia, corregirlos.
