Donald Trump ha decidido que la diplomacia multilateral clásica es demasiado lenta, demasiado reglada y, sobre todo, demasiado ajena a su forma de entender el poder. Su respuesta es el Consejo por la Paz (Board of Peace), un órgano concebido para supervisar la siguiente fase del plan para Gaza y que, en la práctica, funciona como una alternativa informal —y competitiva— al Consejo de Seguridad de la ONU. Es una suerte de diplomacia a la carta, con invitados selectos, reglas aún borrosas y una promesa grandilocuente : ideas audaces para resolver conflictos globales. La composición del tablero es, como mínimo, desconcertant e. La Comisión Europea, Rusia, Bielorrusia y Tailandia han recibido invitaciones formales. Francia ya ha dejado claro que, por...
Ver Más