La frase que más he oído hoy ha sido «esto se veía venir». Nadie conoce la causa del desastre ferroviario, pero de manera inconsciente parece que alguna gente une los puntos y hace un dibujo. El dibujo es un país parasitado donde se elige a dedo a los altos cargos en función de lo que se les debe y los amaños en la contratación pública son el pan de cada día. Así, años de pequeñas catástrofes de origen político, molestas e intrascendentes (retrasos, averías, novias de Ábalos en Adif , baja inversión, quejas de maquinistas, quejas de usuarios) han funcionado hoy como el prólogo sentimental de una gran catástrofe que no pilla a demasiados por sorpresa. La herida en la...
Ver Más