Tras los tiros libres anotados por
McKinley Wright a 21 segundos del final y que colocaron el 89-89 en el marcador, muchos pensaron que el
Barça saldría del tiempo muerto con una jugada para el habitual lanzamiento final de Kevin
Punter. Tras saque de fondo, sin embargo, el balón rápidamente le llegó a
Brizuela que supo controlar el tiempo, buscar su mejor opción y anotar con un tiro bombeado a dos metros que resultó imparable,
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