"Nadie va a Urgencias por capricho, y menos una persona adulta que pierde una tarde entera para ir al médico. Si se acude, es porque se percibe que ocurre algo relevante". Es la afirmación de la esposa de José Villalta, un paciente de Alicante de 52 años que acudió al punto de atención urgente de su centro de salud el 30 de septiembre pero fue remitido, sin ser atendido, a su médico de Familia, quien le recetó paracetamol y omeprazol sin llegar a auscultarle pese a tener ictericia conjuntival (es uno de los pocos síntomas conocidos del tumor según los especialistas) y le derivó a Digestivo. Al salir del centro de salud, su mujer decidió llevarle a Urgencias del Hospital de Sant Joan, donde sí se las hicieron y le detectaron un cáncer de páncreas no operable del que se está tratando desde diciembre con quimioterapia.