En el cine, como en la vida, el orden de los factores sí altera el producto. Oliver Laxe lo sabe bien. Al desvelarse las nominaciones al Oscar, 'Sirat' era la última en ser nombrada por orden alfabético. Un giro dramático más para una película que, en palabras de su director, «no hace rehenes»: «Nosotros estamos por el espectáculo», dijo en mitad de una carcajada general, rodeado de cámaras y periodistas en el Espacio Fundación Telefónica, donde había convocado a todos para ver en directo las nominaciones al Oscar. Habló antes, sonrió durante y volvió a hablar después del programa. Estaba disfrutando de la atención. Gusta, se gusta y hace por gustar. « Hay mucha madurez en el cine español », sentenció el director gallego, que puso en valor al equipo de «artesanos» que han trabajado en la película. Si la nominación a mejor película internacional confirma la solidez de Laxe, la candidatura en la categoría de Sonido marca un hito que trasciende lo cinematográfico para entrar en lo histórico. El equipo formado por Laia Casanovas, Amanda Villavieja y Yasmina Praderas se ha convertido en el primero íntegramente femenino en optar a la estatuilla en categoría. « Es una proeza », apuntó Laxe justo antes de dejar una de sus frases que tanto le critican algunos: «¿Sabéis el presupuesto de esas películas, la de gente que trabaja en ellas? -dijo sobre las rivales a mejor sonido- pues estas tres artesanas, con talento y dedicación, están ahí compitiendo contra dinosaurios. Pero los pequeños mamíferos sobreviven a los dinosaurios», lanzó. Laia Casanovas, Amanda Villavieja y Yasmina Praderas le miraban de reojo y con una sonrisa gigante en la boca. Ellas apostaron por la naturalidad para celebrar su hito -«ya tocaba»-, aunque no dejaron de remarcar lo importante que es tener -o convertirse- en referentes para futuras generaciones. Y, aunque no se lleven el Oscar, ya han recibido el premio del cariño de Hollywood: desde los ingenieros de sonido de Tarantino hasta los de Ridley Scott les han alabado su trabajo, incluso les preguntaron cómo hicieron la escena del río. «No podían imaginar cómo lo rodamos», contaron. Incluso visitaron a George Lucas en su Rancho Skywalker. Interrogado sobre la maquinaria de los Oscar y cómo ha vivido la campaña promocional un tipo que vive en una aldea de Galicia y que se define como artista, Laxe prefirió echar balones fuera y poner el foco en lo que se ha encontrado en Hollywood. «Me ha parecido muy sano», confesó, describiendo encuentros con académicos que, ante todo, «son orfebres». También celebró que allí ha gustado mucho 'Sirat'. «Han sabido valorar el riesgo de una propuesta sonora y visual que se aleja de lo convencional». Todo lo que venga ahora, asegura, es un «bonus». La película se estrenará en Estados Unidos el 6 de febrero, y la visibilidad que otorga la nominación es ya el verdadero «premio». Porque no parece que 'Sirat' pueda hacerle frente al 'gigante' de 'Valor Sentimental' (9 nominaciones, la película europea más nominada del año). A pesar de la inminencia de la gala y del torbellino de los Premios Feroz y los Goya, el cineasta mantiene inalterable su discurso. Su hoja de ruta inmediata no pasa por los despachos de los agentes, sino por el regreso la aldea de Suarna. «Me produce más satisfacción irme allí que las decisiones artísticas», afirmó. Y dijo más: «Sirat' es una película que no hace rehenes, radical y audaz. Que una película así haya llegado hasta Hollywood tiene muchísimo mérito. O sea, son 10.000 votantes, ya el hecho de ser una de las cinco películas de habla no inglesa entre tanta competencia ... Y también con Sonido... Es una proeza». Si él lo dice así, para qué añadir nada más.