Una policía denuncia por acoso laboral a la jefa de Interior en la embajada de Kenia
Una agente de la Policía Nacional destinada en la Embajada de España en Kenia ha denunciado a su superior, la agregada del Ministerio del Interior en el país, por acoso laboral, según ha podido saber en exclusiva LA RAZÓN. El departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska, así como el cuerpo policial, están «sustanciando» la investigación, analizando el testimonio de la policía así como tomando testimonio a los testigos de los hechos, que se habrían producido en la delegación española en el país africano, que también da cobertura a Uganda y Somalia.
Por el momento, Interior mantiene a esta mando policial en su puesto. Preguntado por este periódico, un portavoz oficial se limitó a aseverar que el cese «no se había producido». No aclaró si se la retirará del cargo en los próximos días, aunque todo depende de cómo marche la investigación interna. En cualquier caso, no negó la existencia de la denuncia por acoso laboral ni el procedimiento interno.
Según pudo saber este medio, la denunciada es un alto mando de la lucha antiterrorista, ligada al Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) desde 2009 y con varias publicaciones universitarias sobre el peligro del yihadismo. Ingresó en el Cuerpo en 1998. Por motivos de seguridad, su identidad se deja en el anonimato.
Dos expedientes
Los hechos denunciados se mantienen en secreto e Interior no ha querido profundizar en ellos. Distintas fuentes policiales consultadas aseguran que el expediente por acoso laboral, que supone una falta grave, existe, y que además tendría otro abierto de carácter leve relacionado con el «decoro» en una fiesta que tuvo lugar en la Embajada durante el último año. Una serie de fotografías de la agregada en la delegación española en Kenia pondrían de manifiesto esta realidad.
Durante las primeras semanas de enero, esta mando especializada en antiterrorismo se ha desplazado hasta Madrid. Ha pedido asesoramiento jurídico a distintas personas y finalmente ha contratado a un abogado particular que la defenderá en el futuro. El hecho de que haya contactado con un letrado apunta a que la denuncia va más allá del curso interno de la Policía Nacional. De ser así, el órgano responsable de llevar la investigación sería la Audiencia Nacional, que se encarga de los delitos cometidos por españoles en el extranjero.
El Ministerio del Interior cuenta con responsables en todas las embajadas del mundo. Son los encargados de contactar con el departamento de seguridad cuando se producen catástrofes naturales o si, por ejemplo, ciudadanos españoles están en peligro o son secuestrados. Los mandos destinados suelen ser elegidos porque su especialidad está relacionada con el lugar al que van. Los perfiles de la lucha terrorista suelen ser enviados a países africanos, o donde la presión migratoria de origen musulmán sea más importantes. Los que se han dedicado a combatir el narcotráfico tienden a terminar en Sudamérica. Los puestos son muy codiciados, ya que aseguran un salario mínimo de 10.000 euros libres de impuestos, dependiendo del destino. Moscú es tradicionalmente donde más cobran. Además, permiten a los agentes aprender idiomas y mejorar sus currículos para futuros destinos. En los últimos años ha habido varias polémicas por el sistema de selección.
Más denuncias
Este no es el único escándalo que se ha vivido en el seno de la División de Cooperación Internacional (DCI) de la Policía Nacional, encargada de la asignación de puestos en las embajadas y dirigida desde septiembre de 2020 por la jefa de División Alicia Malo. Hace menos de un año saltó la noticia de una denuncia mucho más grave.
La Audiencia Nacional investiga desde entonces al comisario de Policía Emilio de la Calle por una presunta agresión sexual a una subordinada en la India. Se le imputan, además, los delitos de acoso, acoso laboral, delito continuado de amenazas y delito contra la intimidad de una subinspectora.
La agente relató hechos que ocurrieron entre el verano de 2024 y el comienzo de 2025. El comisario le profería frases como «ponte escotes para estas fiestas, que tienes un escote muy bonito». El mando policial habría llevado a cabo un patrón de humillaciones constante, como llamadas a deshoras, insultos frecuentes e insinuaciones sexuales. Por el momento, el juez le impuso una orden de alejamiento de la agente.
