Quien la sigue la consigue y muchas otras son frases repetidas hasta el cansancio que, en ocasiones, parecen vacías. Sin embargo, la historia d
e Julie Croker demuestra que, aunque el azar manda, la constancia también juega su papel. A sus
63 años, esta australiana ha visto cómo décadas de paciencia terminaban transformándose en un
golpe de suerte extraordinario.Seguir leyendo...