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Real Oviedo volverá a jugar mañana en el Camp Nou, 25 años después de su última visita. Aquel ya lejano 27 de mayo de 2001, los ovetenses dieron la sorpresa y ganaron por 0-1 al
Barça, aunque aquella victoria no sirvió para evitar el descenso a Segunda. Aquello supuso inicio de una calamitosa racha, tanto deportiva como económica, que llevó al
Oviedo, solo dos años después, a Tercera División y a situarse a un paso de la desaparición. En 2003, todos dieron por muerto al
Real Oviedo, que se quedó incluso sin jugadores para iniciar la pretemporada, pero la afición le salvó la vida al club azul. Tras la resurección, empezó un largo periplo por los campos de barro, muy lejos del fútbol profesional.
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