Un estudio revela por qué los supervivientes de cáncer apenas sufren alzhéimer: la clave está en una proteína
El cáncer y el alzhéimer son dos de las enfermedades crónicas más comunes asociadas con el envejecimiento. Durante años, los médicos han detectado un aspecto curioso de estas dos dolencias: las personas que sobreviven al cáncer tienen una probabilidad significativamente menor de desarrollar alzhéimer. Ahora, la ciencia ha descubierto por qué.
En un estudio publicado en la revista Cell, investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Huazhong (China) han revelado que en el cerebro con alzhéimer, niveles anormales de una proteína natural llamada beta amiloide se acumulan para formar placas.
Estas placas interrumpen la comunicación entre las células cerebrales, lo que eventualmente provoca deterioro cognitivo y pérdida de memoria. Los medicamentos actuales tienen dificultades para eliminar estas acumulaciones, pero esta nueva investigación sugiere que el cáncer podría estar ‘enviando un equipo’ de limpieza biológica.
Para determinar si el cáncer proporciona esta protección y cómo lo hace, los investigadores utilizaron modelos murinos avanzados de la enfermedad de Alzheimer. Trasplantaron tres tipos de tumores (cáncer de pulmón, colon y próstata) a los ratones y descubrieron que las placas amiloides en sus cerebros se redujeron significativamente.
Cuando los científicos analizaron las proteínas secretadas por estos tumores, descubrieron que una proteína específica llamada cistatina-C viajaba por el torrente sanguíneo, cruzando la barrera hematoencefálica y entrando en el cerebro.
Una vez en el cerebro del ratón, la cistatina-C se une a los oligómeros amiloides (agrupaciones de proteínas tóxicas) y al receptor TREM2 de la microglía, células inmunitarias especializadas del sistema nervioso central.
Esta unión activa la microglía, transformándola de un estado latente a un modo de defensa activo que inicia la degradación de las placas.
Para comprobar si esto realmente suponía una diferencia para los ratones, los investigadores pusieron a prueba su memoria en un laberinto acuático, donde los roedores debían recordar la ubicación de una plataforma oculta para escapar del agua.
Anteriormente, los ratones con alzhéimer tenían dificultades para encontrar la salida. Sin embargo, tras recibir tratamiento con proteína cistatina-C purificada o proteínas secretadas de células cancerosas, su rendimiento fue mucho mejor y encontraron la plataforma más rápidamente.
Mientras que la mayoría de los medicamentos se centran en prevenir nuevos daños, la cistatina-C elimina las placas preexistentes. Si estos resultados se confirman y posteriormente se replican en humanos, podrían conducir a una nueva serie de tratamientos para personas con demencia.
«Nuestros hallazgos aportan avances conceptuales significativos en la neurociencia del cáncer y establecen vías terapéuticas distintas de las estrategias actuales de reducción de amiloide, cuyo objetivo es degradar las placas amiloides existentes para una terapia de EA dirigida con precisión», concluye Youming Lu, autor principal del artículo.
