Misa funeral en Adamuz: «No somos capaces de apartar la tristeza y la perplejidad que nos embarga»
Mañana gélida muy cerrada en el cielo de Adamuz para honrar la memoria de los 45 fallecidos en el trágico accidente del pasado domingo 18 de enero. Más de 700 personas han llenado la caseta municipal donde hace justo una semana llegaban los heridos leves tras la colisión del Iryo y el Alvia a pocos kilómetros de allí. El obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández , ha oficiado una misa funeral en la que sus primeras palabras han sido para trasladar «afecto y cercanía» a las familias de estas víctimas y todos los heridos y pasajeros de estos trenes. «No somos capaces de apartar la tristeza y la perplejidad que nos embarga» ha dicho el prelado en su homilía. «Se nos hizo noche oscura y trágica el pasado domingo, 45 personas nunca llegaron a su destino llenando de consternación a todo un país», ha señalado. « Necesitamos fe y esperanza para seguir . Estos familiares han sufrido mucho». El obispo ha recordado el telegrama recibido de Su Santidad el Papa mostrando su «oración y cercanía» por lo sucedido. Fernández ha recordado que «Dios ha estado en todas partes estos días... En los hospitales, en los centros de acogida de familiares, entre las fuerzas de seguridad y asistencias y en los políticos que supieron coordinar todas las actuaciones dando ejemplo por encima de cualquier diferencia», ha destacado el obispo de Córdoba. El prelado ha manifestado en su alocución que «incluso la fe se ha tambaleado estos días con preguntas... ¿Cómo Dios ha permitido esto? Toda España está sumida en la tristeza», ha vuelto a repetir, apelando a la fe y en Dios para sobrellevar estos momentos. La misa ha estado presidida por la patrona de Adamuz, la Virgen del Sol , una pequeña talla colocada en el escenario de la caseta municipal, improvisado como altar en una celebración bajo un silencio sepulcral y respetuoso con el ritual. Ha sido concelebrada por varios sacerdotes más y el obispo emérito de Córdoba, Demetrio Fernández. A ellos se han unido el presidente del parlamento de Andalucía, Jesús Aguirre, los consejeros de Justicia y Universidad de la Junta de Andalucía, José Antonio Nieto y José Carlos Gómez Villamandos; el presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes; el alcalde de Adamuz, Rafael Moreno, así como el de Córdoba, José María Bellido; diputados, senadores y otros alcaldes y cargos de la provincia de Córdoba que han acompañado a las decenas y decenas de vecinos adamuceños que han llenado el recinto. También representantes de estamentos judiciales, militares y sociales. El regidor de Adamuz ha colocado una corona de flores en el altar antes de empezar una misa donde han intervenido algunos de los vecinos que ayudaron en primera línea el pasado domingo a asistir a los heridos. El alcalde ha destacado que «venimos con el corazón herido para sostener una oración por las familias. Que Cristo nos conceda consuelo y esperanza», ha dicho el primer edil socialista. Rafael Prados, el párroco de Adamuz, ha sido el encargado de cerrar esta misa recordando el espíritu de la parábola del buen samaritano para volver a elogiar el comportamiento y la actitud de sus vecinos que «salieron de sus casas con todo lo que tenían» para ayudar a los afectados.