El italiano
Jannik Sinner estuvo al borde del KO en su partido de tercera ronda contra el estadounidense
Eliot Spizzirri. Con una temperatura superior a los 35º C a la una de la tarde en Melbourne, camino de los 40, sufrió calambres. Cuando peor se sentía, la salvación llegó en forma de protocolo contra el calor extremo, que se aplicó a las 14:30 horas. Un descanso reparador y el cierre del techo como bendición para el tenista.
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