"Ahora mismo estoy molesto", escribió en las redes sociales Novak Djokovic, una vez conoció que había perdido uno de sus récords de Grand Slam, batido por la número uno mundial, su buena amiga bielorrusa
Aryna Sabalenka. Un mensaje cariñoso, tienen una relación estupenda y tampoco se trata del mejor registro del serbio, el más laureado de la historia.
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