Cataluña tiene una historia muy rica y buena parte de ello se debe a su enclave estratégico. Su ubicación en el Mediterráneo pero también junto a los Pirineos y a Francia llevó a que en la Edad Antigua ya se produjeran los primeros asentamientos de comunidades ibéricas . Más adelante, y solo como breves ejemplos, los romanos se establecieron en Tarraco y siglos después la Edad Media también dejó un gran legado en lo que a día de hoy es la región. Los recuerdos de ese pasado son muy visibles y solo hace falta ver la cantidad de monumentos o espacios de interés patrimonial, de tiempos variados, que tiene Cataluña. Entre ellos, todavía se conserva restos muy valiosos de un pueblo íbero que tiene el título de ser el más antiguo de Cataluña, aunque a día de hoy ya nadie vive allí. Se trata de Ullastret , un pequeño pueblo de Gerona que tiene un yacimiento arqueológico muy bien conservado de una ciudad ibérica, la mayor descubierta hasta ahora en Cataluña, que se llamaba Iltirta y que fue la capital de una tribu llamada los Indigetes. Ullastret, que a día de hoy es un pequeño pueblo que no llega a los 300 habitantes, se ubica en el interior del Baix Empordà y su ciudad ibérica, la que tan famosa ha hecho a la villa, se ubica en lo más alto del Puig de Sant Andreu y era muy importante para la ciudad griega de Empúries. En concreto allí se han encontrado dos poblados ibéricos aunque solo son visitables las ruinas de Sant Andreu, que se estiman del siglo III a. C. El paso del río Daró por la zona debió ser crucial para la importancia de este pueblo, aunque luego acabó seco y ahora son campos de cultivo que, eso sí, no esquivan alguna que otra inundación en épocas de fuertes lluvias. Del prehistórico pueblo, que tiene más de 2.500 años, se sabe, se ve, que estaba flanqueado por imponentes murallas y que era muy importante gracias a su agricultura, ganadería, minas y canteras. Su visita actual permite disfrutar de varias calles estrechas, empedradas y empinadas, y de la muralla, la mayor y más antigua que se conserva en Cataluña de los íberos, y las seis torres circulares de vigilancia que esta tenía. También se puede 'entrar' a casas de todo tipo: las rectangulares eran las más básicas pero el poblado también tiene construcciones de la aristocracia íbera. Y, como recuerdan desde Patrimonio de la Generalitat, también se puede ver cómo funcionaba el sistema de recogida de agua de esa época, gracias a cisternas que se excavaban en las mismas rocas. Además, el Ullastret actual también tiene una particular esencia: cuenta con una explanada en la que se cree que se ubicaba un castillo, del que a día de hoy no hay ni rastro. A su lado sí se ve la iglesia parroquial de Sant Pere, un templo románico del siglo XI muy bien conservado.