Hasta el momento, la postemporada de la 64ta. Serie Nacional de Béisbol va siendo, con diferencia, la instancia más saboreada por la afición. Cada partido se ha jugado a gradas llenas, como ejemplo de lo que representa para Cuba su mayor espectáculo deportivo.
Si bien unos han gozado más que otro, como es lógico a estas alturas, lo cierto es que estos cuartos de final se han vivido diferente, dejando una sensación más dulce de lo que fue la campaña regular.
Un equipo hasta ahora luce indetenible para alcanzar la final del torneo: los Cocodrilos de Matanzas, quienes ya se clasificaron por la vía del pase de escoba a las semifinales. A los Gallos espirituanos no les dieron respiro, y sus mordidas ya intimidan a los demás conjuntos que lo ven descansar de reojo.
Claro, en unos playoffs la tónica puede cambiar de un momento a otro. Y quien tenga dudas que observe el desempeño que llevan los Leopardos de Villa Clara, ya a un solo triunfo de dejar en el camino a los monarcas nacionales, los Leñadores de Las Tunas. Ese ha sido un duelo bien cerrado, pero el campeón todavía no ha dicho su última palabra.
Como tampoco el aguerrido equipo de los Huracanes de Mayabeque, que, ciertamente, tiene la soga al cuello frente a Industriales, y hoy se jugará un partido de vida o muerte en su estadio de San José. Los Leones, en cambio, piensan de otra manera, más ahora que tienen el playoff a su favor (3-2).
Y si de dominio hablamos, los Cazadores de Artemisa pudieran completar en esta jornada su pase a la otra instancia, luego de una feroz reacción que los tiene mentalizados en objetivos ambiciosos este año.