Un
tren de la línea R4 de Rodalies de Catalunya descarriló la noche del 20 de enero de 2026 entre Gelida y Sant Sadurní d'Anoia (Barcelona), después que un muro de contención se colapsara sobre las vías mientras el tren circulaba. El muro, que formaba parte de la estructura de la autopista AP-7, cayó por la acumulación de agua después del
fuerte temporal y chocó contra el tren en movimiento.
Seguir leyendo...