El cambio silencioso de Quique Dacosta que redefine la alta cocina
Una evolución más que un cambio
Flores Raras abre sus puertas en el mismo espacio que ocupaba El Poblet, restaurante de dos estrellas Michelin inaugurado en 2012 bajo la dirección de Quique Dacosta. El cambio de denominación responde a la intención de reflejar “el momento actual del restaurante”, como aseguran desde el equipo del chef, y a una evolución orgánica del proyecto que mira al futuro sin renunciar a sus orígenes.
La renovación no solo es nominal: se trata de una redefinición de concepto que conserva los valores y la identidad culinaria que han caracterizado al restaurante durante más de una década. La intención declarada es mantener intactos los estándares de calidad y creatividad que le han valido el reconocimiento internacional.
Continua la herencia Michelin
Aunque ahora bajo un nuevo nombre, el restaurante mantiene sus dos estrellas Michelin, un sello de distinción que pone de manifiesto la excelencia de su cocina. Este reconocimiento, que ha acompañado al restaurante desde hace años, sigue siendo el principal aval de su propuesta gastronómica y un punto de referencia para comensales exigentes.
La continuidad en los estándares de calidad es uno de los ejes de este proyecto, que pretende honrar la tradición de la casa y al mismo tiempo plantear una mirada fresca y adaptada a los tiempos actuales.
El liderazgo en los fogones
La principal novedad detrás de los fogones es la llegada de Carolina Álvarez como jefa de cocina de Flores Raras. Álvarez, con una trayectoria destacada de seis años como líder de cocina en el restaurante de tres estrellas Michelin de Quique Dacosta en Dénia, asume el reto de conducir esta nueva etapa. Su nombramiento representa una mezcla de continuidad y renovación, al traer una visión personal sin perder la esencia del universo gastronómico que caracteriza al equipo.
Álvarez asume la responsabilidad de preservar los valores culinarios del restaurante, manteniendo una cocina centrada en el respeto por el producto, la técnica y la creatividad, pero con un enfoque propio que marque una nueva historia.
Un legado que se reescribe
Hasta ahora, la identidad de El Poblet había sido estrechamente asociada con la trayectoria del chef Luis Valls, que dejó el proyecto después de más de una década al frente de la cocina. Su salida simboliza el cierre de un ciclo creativo que ha contribuido de manera significativa al prestigio del restaurante.
Esta transición marca un punto de inflexión en la historia de la gastronomía valenciana, donde un restaurante consolidado da paso a una propuesta renovada que busca mantener la excelencia y ampliar su alcance en el competitivo mundo de la alta cocina.
Una nueva propuesta para un público exigente
Flores Raras se presenta al público con la ambición de conservar la fidelidad de sus clientes habituales, al mismo tiempo que atrae a nuevos comensales interesados en experiencias culinarias distintivas. La apuesta del chef Quique Dacosta y de su equipo es clara: continuar siendo un referente indiscutible dentro del panorama gastronómico español.
La apertura de este proyecto coincide con un momento en el que la alta cocina vive constantes transformaciones, con chefs que exploran conceptos más allá de lo tradicional y buscan poner en valor ingredientes locales, técnicas innovadoras y una narrativa culinaria propia. Flores Raras encaja dentro de esta tendencia, proponiendo una experiencia que combina respeto por el producto con una creatividad sin concesiones.
