Dos semanas han transcurrido ya desde el polémico derbi que disputaron
RCD Espanyol y
Girona, ganador en Cornellà-El Prat gracias a dos penaltis muy justitos que convirtió el ucraniano
Vladyslav Vanat. Después del segundo, cometido por
Rubén Sánchez sobre el ya exgerundense
Yáser Asprilla, se produjo una lluvia de objetos sobre la portería de
Paulo Gazzaniga, alcanzado por una botella en la espalda.
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