La finca
Cantora, símbolo del legado de
Paquirri y durante años
refugio personal de Isabel Pantoja, vuelve a ocupar titulares por una situación financiera límite. Tras un largo periodo de silencio y rumores, la intervención directa del banco ha precipitado los acontecimientos, colocando la propiedad en una cuenta atrás que podría acabar con un
cambio definitivo de propietario.Seguir leyendo...