Inspectores educativos, profesores de la concertada y, ahora, los de Religión le han tomado la delantera a los docentes de la enseñanza pública en las mejoras salariales y laborales que ha dado visto bueno este mes la Generalitat del PP. La medida ya ha levantado suspicacias en el sector mayoritario del profesorado, que este curso se ha echado a la calle para reclamar al Consell dejar de estar entre los peor pagados del país.