La temporada sevillana vuelve a explicarse desde el calendario. El primer abono diseñado por Lances de Futuro al frente de la Real Maestranza de Caballería se articula en torno a fechas señaladas, esas que históricamente ordenan la Feria y definen el relato del curso. Y en todas ellas aparecen, de una u otra forma, Morante de la Puebla, Andrés Roca Rey, Juan Ortega y Pablo Aguado , los cuatro nombres que sostienen el armazón artístico del ciclo. Los carteles oficiales se presentarán el 9 de febrero en el Cartuja Center . El Domingo de Resurrección (5 de abril) vuelve a ejercer como pórtico mayor de la temporada. Morante, Roca Rey y David de Miranda abren el curso frente a toros de Garcigrande, en una cita que concentra simbología, expectación y jerarquía . No es una tarde más: es la que marca el tono y mide el pulso inicial del año. El Jueves de Preferia (16 de abril) introduce una de las claves del abono. Morante y Juan Ortega comparten cartel con el debutante Víctor Hernández ante el estreno ganadero de Álvaro Núñez, una combinación donde fecha, figuras y ganadería dialogan en clave de identidad. Es una tarde pensada para el aficionado que lee la Feria más allá del impacto. El Viernes de Preferia (17 de abril) llega uno de los carteles de máxima competencia: Alejandro Talavante, Roca Rey y Pablo Aguado frente a Domingo Hernández. Fecha señalada, terna de figuras y un hierro habitual en las grandes tardes conforman uno de los picos de interés del ciclo continuado. El Lunes del Pescaíto (20 de abril) devuelve a Morante al eje del calendario, acompañado por Borja Jiménez y Tomás Rufo ante toros de Hermanos García Jiménez, reforzando la idea de continuidad entre figura, ganadería y plaza en una jornada especial. El Corpus Christi (4 de junio) se estrena como cita singular del abono. Morante, Ortega y Aguado comparten paseíllo frente a toros de la Casa Matilla, en una tarde que actúa como síntesis del abono: tres toreros de raíz sevillana y una ganadería de confianza para una fecha que la empresa quiere fijar como hito propio. Desde ese núcleo de fechas grandes se estructura el resto de la Feria. El primer tramo del ciclo —11, 12 y 14 de abril— combina carteles de consolidación y futuro . El 11 de abril , Pepe Moral, Lama de Góngora y Fabio Jiménez con Alcurrucén. El 12 de abril , Álvaro Lorenzo, Rafael Serna y Jorge Molina ante Fuente Ymbro, y el día 14 , la novillada con picadores con reses de Talavante donde posiblemente estén Emiliano Osornio, Tomás Bastos y Julio Norte. El cuerpo central —del 15 al 18 de abril— alterna regularidad y épica: Escribano, Perera y Aarón Palacio con Santiago Domecq el día 15; el citado cartelazo de Preferia; la gran tarde de figuras del viernes 17; y el mano a mano de Escribano y Borja Jiménez frente a Victorino Martín el sábado 18 , una de las fechas tradicionales toristas del abono. Pasando el domingo a la corrida de rejones con toros del Capea, aún por definir el cartel, en un negociación que de no fraguarse con Diego Ventura podría quedar con Andy Cartagena, Lea Vicens y Guillermo Hermoso de Mendoza. El remate de la Feria , del 21 al 26 de abril, concentra nombres e hierros de peso: Manzanares, Talavante y Luque con Núñez del Cuvillo el día 21 ; Urdiales, Emilio de Justo y Miranda ante El Parralejo el 22 ; Manzanares con Roca Rey y Zulueta frente a Victoriano del Río el 23 ; Luque, Ortega y Aguado con Juan Pedro Domecq el 24 ; el regreso de El Cid con La Quinta, junto a Fortes y José Garrido, el 25 de abril ; y el cierre con Miura apuntando a Escribano, Pepe Moral y la vuelta de Román, el domingo 26 , en una fecha que sigue funcionando como punto final de identidad. El calendario se prolonga en otoño con una Feria de San Miguel que refuerza el liderazgo del ciclo, y que todo apunta a que volverá a estructurarse en tres días. El 25 de septiembre , José María Manzanares, Alejandro Talavante y Juan Ortega lidiarán toros de Puerto de San Lorenzo; el 26 , Emilio de Justo, Andrés Roca Rey y Pablo Aguado se medirán a un encierro de Jandilla; y el 27 , Daniel Luque y Borja Jiménez harán el paseíllo frente a reses de Garcigrande, a la espera de que el cartel se complete con Morante de la Puebla o con el triunfador de la temporada, cerrando el año desde la jerarquía. Un abono, en definitiva, ordenado por fechas y sostenido por figuras. Morante como eje del calendario, Roca Rey como pulso competitivo, Ortega y Aguado como sensibilidad repetida en los días grandes. Así se entiende el primer año de Lances de Futuro en Sevilla: cuando el cartel se piensa desde el día, el toro y el nombre propio.