Arranca nueva institucionalidad ambiental: SBAP asume el resguardo de la biodiversidad con 22 áreas protegidas
El Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) y el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) inician sus funciones el 1 de febrero, integrando a su resguardo 22 nuevas zonas ubicadas en las regiones de Atacama, Tarapacá, Coquimbo, Valparaíso, Región Metropolitana, Los Lagos, Aysén y Magallanes.
El SBAP se constituye como el organismo encargado de la conservación de la biodiversidad nacional. Su labor incluye la gestión y administración de áreas protegidas, la ejecución de instrumentos de conservación y labores de fiscalización. Su propósito es unir los esfuerzos de comunidades, sectores productivos y organismos públicos y privados para preservar los ecosistemas, especies y genes, en beneficio de las generaciones presentes y futuras.
Por su parte, el SNAP es el conjunto de áreas protegidas —estatales y privadas— terrestres, acuáticas, marinas, continentales e insulares. Entre sus objetivos centrales está la conservación de una muestra representativa de los ecosistemas, la biodiversidad y el patrimonio natural, paisajístico y cultural asociado a estos espacios. El SBAP debe gestionar este sistema de manera eficaz, integral y equitativa, bajo diversas categorías de protección y considerando mecanismos de participación ciudadana.
La creación de ambos organismos responde a la pérdida acelerada de especies y hábitats, que compromete la estabilidad ecológica y la calidad de vida. Un objetivo fundamental es contribuir al compromiso global asumido por Chile en la COP 15 de Biodiversidad: proteger al menos el 30% de los ecosistemas terrestres y marinos al año 2030.
El director nacional del SBAP, Aron Cavieres, destacó que el trabajo del servicio se realiza en conjunto con la sociedad civil, el sector privado y la comunidad científica a través de un comité, asegurando que “en este servicio no hay nadie que entre a dedo”.
El desglose de las nuevas incorporaciones al SBAP incorpora, Áreas de Conservación de Múltiples Usos (ACMU), Reservas de Región Virgen, Parques Nacionales y un Monumento Natural.
Áreas protegidas que integran el SNAP, desde el 1 de febrero de 2026, co-administrada con representantes del pueblo de Rapa Nui. Servicio de Biodiversidad y Áreas protegidas.
A partir del 1 de febrero, el Geoportal SBAP pondrá a disposición del público la información georreferenciada mandatada por el artículo 24 de la Ley N°21.600, incluyendo la cobertura oficial de las áreas que conforman el SNAP. Esto permitirá un trabajo articulado con otras instituciones del Estado, avanzando hacia una base cartográfica integrada y validada técnicamente.
Estructuración del SBAP
La finalidad del servicio es coordinar a los distintos actores en torno a la gestión sectorial. Actualmente, las áreas protegidas se encuentran dispersas en cinco ministerios: Agricultura (a través de Conaf), Economía (por medio de la Subsecretaría de Pesca y Sernapesca, para parques y reservas marinas), Culturas, Artes y Patrimonio (que gestiona los santuarios de la naturaleza mediante el Consejo de Monumentos Nacionales) y Medio Ambiente (que administra las áreas marinas costero-protegidas de múltiples usos, custodia los santuarios y supervigila todo el sistema).
“El gran déficit de las áreas protegidas del Estado son los recursos económicos”
La fundación Chile Sustentable realizó durante 2025 un seguimiento a la implementación de la Ley 21.600, que crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP). Pese a reconocer avances relevantes, la organización identificó brechas preocupantes que podrían afectar su funcionamiento desde el inicio.
Pamela Poo, investigadora asociada de dicha organización, criticó al Ministerio de Medio Ambiente “por no tener los reglamentos publicados. Cuando una ley se implementa, requieres que estos se hagan presentes. A veces pasan años sin que esto ocurra y esto se traduce en que la ley no se puede ejecutar en las donde las normativas establezcan”.
La representante de Chile Sustentable valoró el rol de la nueva institucionalidad e indicó que “el SBAP es un servicio que tiene un rol para las comunidades”, ya que incluye distintos tipos de artículos que permiten incorporar “la visión del mundo indígena” y trabajar con organizaciones de la sociedad civil. Además, regula a quienes crean áreas protegidas privadas y permite postular a recursos, un aspecto clave, ya que “el gran déficit de las áreas protegidas del Estado son los recursos económicos”.
Además, Poo destacó que la nueva ley ofrece un espacio para la colaboración: “El SBAP trae artículos donde se da espacio para que el mundo científico académico, las universidades, se puedan ir haciendo colaboración en las comunidades y el mundo indígena”.
A pesar de la ausencia de algunas facultades, el SBAP abrirá oficinas regionales para estar más cerca de los ecosistemas y comunidades, con el fin de fortalecer la gestión descentralizada y la participación ciudadana.
