La actriz Catherine O'Hara «luchaba por respirar» antes de ser trasladada de urgencia al hospital
Hollywood se tiñe de negro por la muerte de la actriz canadiense Catherine O'Hara este viernes a los 71 años. Famosa por su inolvidable papel como madre de Macaulay Culkin en las dos primeras entregas de la saga de 'Solo en casa' , la intérprete nació y creció en Toronto en una familia de siete hijos. Conoció a su esposo, el diseñador de producción Bo Welch (74 años), durante el rodaje de 'Bitelchús' en 1988 y se casaron cuatro años después. Ambos tuvieron dos hijos Matthew y Luke , de 31 y 29 años respectivamente. Entre los mensajes de condolencias destaca el de Macaulay Culkin, protagonista de las dos primeras películas de 'Solo en casa', que le ha dedicado unas bonitas palabras en redes sociales. «Mamá. Creía que teníamos tiempo. Yo quería más. Quería sentarme en una silla a tu lado. Te escuché. Pero tenía mucho más que decir. Te quiero. Te veo más tarde », ha escrito en su perfil de Instagram. Por el momento no se han desvelado las causas exactas de la repentina muerte de la actriz, sin embargo han salido a la luz algunos datos clave sobre los momentos previos al fallecimiento . Según un portavoz del departamento de bomberos de Los Ángeles, los funcionarios de emergencia recibieron una llamada a las 4:48 en la madrugada del 30 de enero sobre una mujer anónima «de aproximadamente 70 años» en la residencia de O'Hara en Los Ángeles. La actriz f ue trasladada a un hospital en «estado grave» y falleció horas más tarde. En el audio, obtenido por el medio estadounidense 'PageSix', se puede escuchar cómo informan de que la actriz tenía dificultad para respirar en sus últimos momentos. Después de que la noticia trascendiera a los medios, sus representantes confirmaron que O'Hara murió en Los Ángeles «después de una breve enfermedad», aunque no desvelaron la causa oficial del fallecimiento. Antes de su muerte, la actriz de 'Schitt's Creek' confirmó en una entrevista que padecía una dextrocardia con situs inversus, una rara condición congénita en la que el corazón y otros órganos internos están ubicados en el lado opuesto del cuerpo.