La
Juventus ha vuelto a moverse con inteligencia en el mercado de jóvenes talentos. El club turinés ha cerrado la incorporación de
Adin Licina, una de las perlas del
Bayern de Múnich y fijo en la selección alemana Sub-19, en una operación de alto potencial que encaja a la perfección con su visión: llegar antes que el resto, aprovechar oportunidades y generar sus propios iconos, para explotarlos sobre el campo o hacer negocio. Un movimiento estratégico, silencioso y con proyección de futuro.
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