La semifinal no cree en inviernos
Bajo estas frías temperaturas que nos azotan en las primeras horas de febrero, la sensación térmica solo parece mejorar, tal vez, con el inicio hoy de la fiesta de la postemporada en su etapa de semifinal.
El terreno del estadio Victoria de Girón será el primero en subir las temperaturas durante la etapa de los cuatro grandes. Industriales y Cocodrilos prometen sacudir toda su fuerza en una serie extremadamente cerrada y que, sin dudas, será disfrutada por toda la fanaticada.
Por primera ocasión en las últimas décadas, estos dos conjuntos de occidente se verán las caras en un play off. Aun cuando ambos se han mantenido con el cartel de «estables» en nuestras series nacionales, lo cierto es que no habían coincidido en instancias definitorias.
Los yumurinos, con una campaña constante y sin sobresaltos, ya dieron una clarinada autoritaria en los cuartos de final, cuando barrieron en cuatro desafíos a los Gallos espirituanos.
En cambio, los Azules debieron redoblar sus esfuerzos para vencer a unos Huracanes de Mayabeque que vendieron caro el descalabro. Todo parece indicar que, entre Leones y Cocodrilos, la batalla será campal sobre el terreno para hacerse con el boleto finalista.
Eso sí, pronosticar es jugar a la suerte de probabilidades. Y si nos guiamos por ese último acápite, los matanceros pudieran salir con un mínimo de ventajas, sobre todo por el nivel de juego mostrado hasta ahora en la postemporada.
Quien piense que vaticinar un resultado entre Leones y Cocodrilos es en extremo difícil, que le eche un vistazo a la otra semifinal que comienza mañana y mide a los actuales monarcas nacionales, los Leñadores de Las Tunas, y los Cazadores de Artemisa, para que se dé cuenta que resulta —prácticamente— un paso en falso.
No dar como favoritos a los tres veces campeones tuneros, es impensable a estas alturas; pero desconocer el momento que vive Artemisa, con un cuerpo de lanzadores robusto en el que, por cierto, podrán contar con los servicios de su primera carta de triunfo:
Yunieski García, sería distanciarnos de la realidad.
Los tuneros vienen de desbancar in extremis a los Leopardos de Villa Clara, y ahora enfrentarán un escollo que se les reveló a los Cachorros de Holguín con impunidad, pues, luego de perder el primero de sus desafíos, los Cazadores hilvanaron cuatro éxitos consecutivos.
Pero en semifinales nada de eso cuenta, al no ser para la historia y los récords. A partir de ahora todo es borrón y cuenta nueva. El título aguarda y la afición —aún con estas temperaturas invernales— comienza a calentarse.
