En cualquier urbanización de 140 viviendas, repartidas en tres bloques y siete escaleras, serían muchos los vecinos que no se conocerían unos meses después de la entrega de llaves. La mayoría de los residentes, en ese escenario, sería probable que aún no se pusieran ni siquiera cara a estas alturas de la convivencia, por muchas zonas comunes que existan, como piscina, gimnasio, pistas de pádel y polideportiva.