La derrota de hace una semana ante La Laguna Tenerife (82-89) podía ser considerada un accidente, la de unos días después en pista del Olympiacos (87-75) entraba dentro de lo posible y
la de este domingo en Murcia (84-83) tampoco podía descartarse dada la buena marcha del equipo de Sito Alonso y que este ya había sorprendido a los azulgrana en el partido de la primera vuelta en el Palau. Sin embargo, todas ellas estuvieron marcadas por un denominador común: en todas ellas el Barça entró por delante al último cuarto y acabó cediendo por culpa de unos últimos diez minutos muy flojos.
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