La mayor liga de artes marciales mixtas (MMA) del mundo, la UFC, aterrizaba una vez más en Australia de la mano de Alexander Volkanovski . El campeón del peso pluma (145 libras o 65,8 kilos) volvía a poner en juego su cinturón contra un viejo conocido, Diego Lopes . Ganar al australiano ya es difícil, pero hacerlo en su casa más. El brasileño afincado en México acudía a Sídney con un hambre voraz después de haber caído en abril del año pasado contra el campeón y ganarse de nuevo la oportunidad contra Jean Silva. Del otro lado, Volkanovski no peleaba desde ese primer encuentro. Venía descansado, feliz. Hasta se animó a cantar en la rueda de prensa. El arropo de la afición se dejó ver en su salida. Al ritmo de 'Down Under' el pabellón se hizo uno apoyando a su representante. El respeto entre ambos atletas era incuestionable. Sin embargo, por mucha amistad que hayan podido entablar, una vez se cierra la jaula nadie es amigo de nadie. El primer choque estuvo marcado por el caos y la intensidad en continuos intercambios durante los 25 minutos de pelea . En esta, si bien la acción fue menor, la tensión aumentaba por segundos. Un duelo mucho más pausado y técnico del que The Great (apodo de Volkanovski) supo sacar el mejor partido. Es más, pasó el primer minuto de la contienda con ambos midiéndose. Fue Lopes quien se atrevió primero con una tímida patada. La intención de ambos era clara, no cometer errores. Durante todo el combate Alexander Volkanovski fue circulando, amenazando con el jab y cerrando la distancia para encajar sus manos de poder. Incluso se animaba a buscar el derribo pese al gran peligro que acarrea el brasileño a ras de lona. No obstante, Diego Lopes tenía el poder de su lado . Una mano suya podía cambiar el encuentro en un abrir y cerrar de ojos. De hecho, en el tercer asalto, después de las dos mejores manos de Volkanovski, este tocó la lona con la rodilla tras un golpe del brasileño. Todo podía pasar. Si bien el aspirante se mostró más estratégico que en la primera ocasión, ganar a alguien como el australiano a la distancia es una tarea casi imposible. En el último asalto, Diego Lopes salió notablemente más activo. La sensación, pese a lo ajustado del encuentro, es que debía finalizar. Ambos buscaron la lucha, acabando por encima Volkanovski . No obstante, en un ágil movimiento el brasileño se puso de pie, revirtió la situación y acabó tomando la espalda de su rival, una posición de mucho riesgo. El monarca de las 145 libras pudo salir, pero el suelo de Lopes es de élite, tanto que casi consigue una llave brazo. Finalmente fue el australiano el que acabó el combate golpeando. Una nueva victoria para Alexander Volkanovski que, a sus 37 años, iguala el récord de José Aldo en la división con ocho victorias en peleas titulares . Además, hay que añadir el hecho de que este era su undécimo combate consecutivo con un cinturón en juego. Desde 2019 Alexander Volkanovski no peleaba por otra cosa que no fuera el oro . Sin duda una leyenda absoluta de la división y de toda la compañía. Y pese a que muchos vaticinaban que podría llegar su retiro, debido a que peleaba en casa, el australiano advierte de que quiere seguir en la ola y que no le importa quién sea el siguiente. En definitiva, hay Volkanovski para rato.