La sucesión de borrascas atlánticas que tiñen desde hace semanas el cielo gallego de gris no dan tregua. Pese a que este martes se mantienen la alertas por el temporal costero en todo el litoral gallego, además del riesgo de nevada en la montaña lucense y orensana -con la cota de nieve en el entorno de los 1.000 metros y acumulaciones de 5cm en 24 horas-, el miércoles entrará una nueva borrasca en la Península Ibérica a través de Galicia, bautizada como Leonardo. De esta forma, las lluvias, el viento intenso de componente oeste y el temporal marítimo continuarán presentes por lo menos hasta el fin de semana . Ya el martes, antes de la llegada de esta nueva borrasca, la costa gallega permanece en alerta naranja por rachas de viento que podrían alcanzar los 60 kilómetros por hora y olas de hasta seis metros de altura. En el caso de A Mariña lucense, la alerta permanece amarilla. Además, el cielo permanecerá nublado con nieblas matinales y vespertinas, acompañadas de chubascos generalizados que darán paso a tormentas en la mitad occidental de Galicia. Las temperaturas previstas por la Aemet indican un descenso más acusado en las máximas que en las mínimas, que podrían desencadenar nieve en las zonas más elevadas de Orense y Lugo. Por su parte, los vientos serán flojos y moderados, de componente sur, en el interior de Galicia, aunque la agencia meteorológica no descarta que se produzcan «rachas muy fuertes en zonas elevadas del interior y en zonas expuestas del litoral atlántico». La cantidad de agua acumulada en las últimas semanas y la previsión de que las precipitaciones continúen arreciando sin pausa implican un riesgo ante posibles inundaciones, razón por la que la Xunta mantiene desde el pasado 20 de enero activo el Plan Especial ante el riesgo de inundaciones en Galicia (Inungal), en fase de preemergencia. Según indica Emerxencias-112, más de una decena de ríos se encuentran en seguimiento en la comunidad autónoma. En La Coruña, los servicios de emergencias monitorean el estado de los ríos Mero, Sar, Barcés, Cambeda, Cabeceira, Tambre, Valiñas, Mandeo y Balsa. En la provincia de Pontevedra permanecen en vigilancia el Cabeiro y el Gallo, mientras que en el caso de Orense la atención se centra en los ríos Támega, Arnoia y Avia. Tanto en el caso de los ríos como en el del litoral, los servicios de emergencias insisten a la población en la importancia de alejarse de playas, paseos marítimos, rompientes y diques , evitando la navegación, el nado o cualquier otro tipo de deporte acuático y evitar pararse en zonas de riesgo para tomar fotografías. En el caso de contar con una embarcación, es recomendable asegurar su correcto amarre.