La lluvia no da cuartel y, con los deshielos, se hace sentir en los niveles de agua de los ríos. Por ello, la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) mantiene actualizadas las alertas y ya tiene activos tres avisos de nivel rojo, así como otros tantos naranjas en ríos de Castilla y León. La situación más complicada la presenta en el río Huebra a su paso por Puente Resbala (Salamanca), que ha estado todo el fin de semana en alerta en ese mismo punto y vuelve a estar en nivel rojo. A ese mismo nivel máximo de alerta ha subido el río Bernesga en dos enclaves: León capital y Alija de la Ribera, donde el caudal supera los 229 metros cúbicos. En todos los casos la tendencia del caudal es creciente. Además, en aviso naranja se encuentran, en León, el río Cea , en Villaverde Arcayos, y el Omaña , a la altura de Las Omañas. También el Eresma , a su paso por Segovia capital, se sitúa en alerta naranja. Nueve puntos más preocupan a nivel amarillo, según el código de la CHD. La provincia más afectada por la crecida de los ríos es León, dado que también hay nivel amarillo en el río Órbigo, en Santa Marina del Rey y Cebrones del Río; en el Esla, en Villalobar y Benamariel; en el Duerna, en Santiago de la Valduerna; en el mismo Cea, pero a su paso por Sahagún; y en el Bernesga, en Cascantes, recoge Ical. En la provincia de Zamora, el aviso amarillo afecta al Castrón, en Villaveza de Valverde, y al río Negro, en Santa Eulalia de Rionegro.