Netflix España paraliza compras y renovaciones de series y películas por la fusión con Warner
- Una operación que condiciona toda la estrategia
- Revisión de contratos y compromisos en España
- La escisión previa de Warner
Netflix España ha decidido congelar temporalmente la compra y renovación de películas y series mientras se clarifica el avance de la fusión entre Netflix y Warner Bros. Discovery. La medida responde a la necesidad de ajustar las cuentas, revisar compromisos firmados y evaluar el margen real de inversión para los próximos meses, según ha podido saber Confidencial Digital.
La decisión afecta tanto a proyectos en desarrollo como a posibles renovaciones de contenidos ya emitidos, en un contexto marcado por una de las operaciones corporativas más relevantes de la historia del sector audiovisual.
Una operación que condiciona toda la estrategia
El pasado 19 de enero, Netflix cerró un acuerdo para adquirir Warner Bros. Discovery en efectivo, por un precio de 27,75 dólares por acción, lo que sitúa el valor total de la operación en 42.200 millones de dólares. La compra no contempla intercambio accionarial y deja en manos de Netflix toda la responsabilidad financiera.
Este movimiento ha obligado a la compañía a revisar su planificación global, incluida la política de inversión en mercados locales como el español, donde el crecimiento de la producción propia había sido sostenido en los últimos años.
Revisión de contratos y compromisos en España
Fuentes del sector aseguran que Netflix España está analizando qué proyectos contemplan contratos cerrados, cuáles están pendientes de renovación y qué compromisos pueden aplazarse sin penalización. El objetivo es ganar tiempo mientras se define el impacto real de la integración con Warner en los presupuestos de contenido.
Esta pausa no implica cancelaciones generalizadas, pero sí un enfriamiento de nuevas operaciones hasta que el escenario financiero sea más estable.
La escisión previa de Warner
Antes de completarse la compra, Warner Bros. Discovery se dividirá en dos compañías. Por un lado, el negocio de streaming y estudios, que incluye HBO, Max y el catálogo audiovisual; por otro, las redes lineales tradicionales, que pasarán a una nueva empresa independiente, conocida provisionalmente como SpinCo.
SpinCo nacerá con una deuda neta estimada de 17.000 millones de dólares, mientras que Netflix integrará únicamente los activos digitales y de producción, lo que condiciona el reparto de recursos en la fase previa al cierre.
La operación aún debe recibir el visto bueno de los accionistas de Warner, de los reguladores —especialmente en Estados Unidos— y culminar la escisión técnica. El acuerdo fija como fecha límite marzo de 2027, con penalizaciones millonarias en caso de ruptura.
