Kiko Rivera e Irene Rosales tomaron caminos separados el pasado agosto, tras darse cuenta de que su matrimonio estaba al límite. Ambos decidieron priorizar su felicidad, incluso por separado, y prometieron que la ruptura sería respetuosa,
pensando especialmente en sus hijas. Sin embargo, con el paso de los meses, los conflictos cotidianos y los desacuerdos han ido erosionando esa intención inicial de mantener la armonía.
Seguir leyendo...