Superada la mitad de temporada, no ha habido sorpresas con
Marcus Rashford. No es titular porque
Raphinha es un pilar indiscutible, pero se ha convertido en un delantero muy útil para
Hansi Flick. Su naturaleza no ha cambiado. Se trata de un futbolista con un talento especial para el impacto del balón y unas condiciones físicas especiales para la aceleración, lo que le permite un sentido notable de la profundidad. Ideal para refrescar partidos, para afilar al equipo cuando el rival pierde energía en la segunda parte.
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