Una mujer violada tras hacer autostop para ir a por droga: perdió tres dientes en la agresión
Un testigo dio la voz de alarma. Entre la penumbra de la noche divisó la silueta de un hombre golpeando reiteradamente a una mujer en un camino de Bétera (Valencia). La víctima, una politoxicómana, perdió tres piezas dentales en una brutal agresión sexual. La Guardia Civil consiguió detener al presunto autor, un marroquí que ahora acaba de quedar en libertad, según los informes del caso a los que ha tenido acceso ABC. Todo comenzó por un autostop para ir a comprar drogas. Estos hechos se remontan al 30 de abril de 2025 cuando la Guardia Civil recibió una llamada a las diez de la noche alertando del episodio violento. Los primeros en llegar fueron dos patrullas de la Policía Local de Bétera y del Puesto Principal de la Pobla de Vallbona. Se encontraron a la víctima con heridas sangrantes en el rostro. Le faltaban varias piezas dentales. La mujer estaba bastante alterada con signos de encontrarse bajo los efectos del alcohol o las sustancias estupefacientes. Tenía descoordinación y ojos vidriosos. No sabía responder si había sido víctima de tocamientos o de una violación. En el lugar de los hechos se encontraba el presunto autor de la agresión: R.S., un marroquí de 55 años. Este hombre dijo que la chica era una conocida con la que no tenía mucha relación y que simplemente le había recogido para llevarla a Valencia. En un momento dado del trayecto le había indicado que se metiese por ese camino asfaltado. La víctima fue trasladada al Hospital La Fe de la capital del Turia y el individuo fue arrestado. Una de las posibles respuestas a este suceso estaba horas atrás. Y es que la Guardia Civil se había personado a las siete de la tarde a un punto de Náquera porque esta misma mujer había sido agredida por su pareja sentimental. Después de una exploración en el lugar de los hechos los agentes atestiguaron que no había sufrido ningún tipo de maltrato: ni físico ni psicológico. En el atestado del suceso se encuentra la inspección ocular que practicaron los agentes de la Guardia Civil. En las inmediaciones del coche de R.S. encontraron las tres piezas dentales que había perdido la víctima, restos de sangre y numerosas pertenencias de la víctima. Los dos testigos que llamaron a las autoridades confesaron que realizaron ese aviso porque escucharon a la víctima gritar: «Ayuda, ayuda, me ha violado» . El presunto agresor también necesitó asistencia sanitaria por heridas en el rostro. Con estas primeras diligencias, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Lliria decretó el 20 de mayo de 2025 el ingreso en prisión provisional de R.S. por las lesiones graves que presentaba la víctima. Además, había sufrido un posible daño en dos vértebras lo que le podía ocasionar impedimentos en el futuro. Natalia Ibarz, la abogada de R.S., solicitó dos veces la libertad de su cliente sin éxito. En una tercera ocasión tuvo de su lado la valoración de la Fiscalía pero la juez rechazó de nuevo su petición. Tras esta negativa, la letrada presentó un recurso de apelación. Se celebró una vista y después el auto de libertad fue redactado por la Sección 5ª de la Audiencia Provincial de Valencia. Está fechado el pasado 28 de enero y ha tenido acceso al escrito ABC. La defensa del marroquí justificó que llevaba más de 20 años en España, trabajando desde 2001 y que carecía de antecedentes penales en nuestro país. La letrada cuestionaba la credibilidad de la víctima puesto que había incurrido en contradicciones. Los informes médicos revelaron que la víctima había ingerido hasta 12 sustancias esos días y tenía problemas de psicosis por drogas. El Ministerio Público también apoyó la libertad ya que no quedaba ningún tipo de diligencia por practicar excepto el informe sanitario definitivo de la perjudicada. La defensa de la víctima, José Miguel Torres, reclamó que este individuo continuara en prisión por la gravedad de los hechos por los que le investigaban. Más de ocho meses después, R.S. ya se encuentra en la calle. En un breve espacio de tiempo se enfrentara de nuevo a los tribunales para aclarar qué pasó esa noche en Bétera. Según su testimonio, la víctima estaba haciendo autostop para ir a comprar droga y él fue quien recibió primero los golpes. La versión de ella es diametralmente opuesta. La Justicia resolverá.