Un brote de sarampión en Alicante con una treintena de personas afectadas de un mismo centro de trabajo, que ha obligado a vacunar a todos los trabajadores y a hacer estudio de unos 500 contactos de los contagiados por si adquieren la enfermedad o necesitan también inmunizarse, ha encendido todas las alarmas. Máxime coinciciendo con la decisión de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de sacar a España del listado de países libres de este virus que en adultos puede ser peligroso ya que puede provocar complicaciones graves como neumonía o encefalitis.