'La vimos el otro día salir cojeando del estadio de Crans Montana tras caerse en un acidentado Descenso que nunca debía haber comanzado. De hecho tras su tropiezo, cancelaron la prueba. Pero antes de eso Lindsey Vonn ya había sufrido una rotura de ligamente cruzado anterior. A ocho días de su cita olímpica. La que llevaba trabajando desde su sorprendente regreso hace año y medio después de cinco años retirada por los fuertes dolores que arrastraba.
El martes anunció que nada la iba a parar y que pese a esa LCA iba a estar en el Descenso olímpico. Y hoy ha llegado el momento de verla en acción. No oficial, porque ha sido uno de los dos entrenamientos programados. Pero suficiente para protagonizar una hazaña que roza el milagro sobre la mítica pista Olimpia delle Tofane.
La esquiadora estad...'