Con cuarenta y cinco años de carrera literaria, y una decena de libros publicados, la obra de Rosina Conde se ha distinguido por representar la cotidianidad de la mujer fronteriza, sus problemas, sus miedos y sus ilusiones. Su más reciente entrega, El corazón tiene razones que la razón no entiende (UANL, 2026) no es la excepción. Este libro está compuesto de diez historias donde mujeres norteñas viven, son utilizadas, manipuladas, traicionadas, menospreciadas y amenazadas a muerte por querer llevar una vida no convencional. Por querer buscar la felicidad, cual sea la concepción que se tenga de ella.Son diez cuentos en los que. presenciamos la vida de mujeres que no se conforman con lo que la sociedad les ha impuesto como estándares de comportamiento, como roles sociales que no encajan en sus vidas. Las protagonistas se presentan desde diferentes ángulos, como el de una mirada de inocencia en una niña que no se percata de lo que realmente sucede en el mundo de los adultos; o una muchacha que conoce a un joven que acaba de tener sexo con una mujer casada en una fiesta y termina enamorándose de él. También presenciamos la historia de una chica que es violada, y sus padres la corren en cuanto nace su hijo. Hay una mujer madura que huye de su hogar porque ya no aguanta la rutina y cuando logra estar sola, por fin hace lo que tanto ha deseado: nada.Este libro es como la vida, está lleno de tragedias y desilusiones, de situaciones llenas de humor y dignidad que le dan vida a sus personajes, porque Rosina Conde —cuentista, novelista, ensayista, dramaturga y, sobre todo, poeta— siempre ha demostrado que si algo sabe hacer bien, es contar historias sobre la condición humana en la que cualquier persona que lea sentirá que está viéndose en un espejo. Un espejo interior que retrata emociones, anhelos, injusticias y tantas otras cosas que trae uno dentro y a veces no puede sacar más que a través de la lectura.La autora narra situaciones incómodas, pero recurre al humor y a la ironía para atenuarlo de una forma directa y llana. Es un cruce de voces populares, entre el chisme y el rumor, una oralidad entendida como una reflexión sobre un registro particular de la lengua española ubicada en un espacio geográfico-temporal bien definido. Rosina Conde es una escritora comprometida con el lenguaje, con su condición de mujer y con su condición de tijuanense.Los personajes se van mostrando sin intermediarios. Escuchamos sus voces de manera directa, o mediante escenas en las cuales ellos interactúan y nosotros, los lectores, nos vamos enterando de sus vidas como mirones que se asoman por una ventana para descubrir su intimidad y sus secretos más profundos.En la actualidad existen muchos narradores que han recobrado en forma admirable los paisajes, las atmósferas, y la belleza del desierto en todas sus facetas. Rosina Conde se encuentra entre ellos. Es la voz que se alza y, con un acento norteño, nos invita a levantar la cabeza y observar la vida de otra forma. Al contar historias tan particulares se convierte en una escritora universal, cronista de la condición humana.AQ / MCB