El piloto cancela el despegue en el último segundo tras un error imperdonable… y los pasajeros muestran lo que nadie debería vivir en un avión
El vuelo SK2590 de la aerolínea SAS, que debía cubrir la ruta entre Bruselas y Copenhague, terminó convirtiéndose en una experiencia que muchos pasajeros describen como “el momento más aterrador que han vivido en un avión”.
El incidente ocurrió la noche del 5 de febrero, cuando el piloto inició la carrera de despegue… en la calle de rodaje equivocada. El Airbus A320neo, con 165 personas a bordo, había acumulado más de una hora de retraso debido a la nieve y la saturación del aeropuerto, lo que generó un ambiente tenso incluso antes de que el avión comenzara a moverse.
Según varios testigos, el aparato se alineó y aceleró como en un despegue normal, alcanzando una velocidad cercana a los 200 km/h, hasta que la tripulación se dio cuenta de que el tramo de asfalto era demasiado corto.
En ese instante, el piloto aplicó los frenos con toda su fuerza, provocando un frenazo tan brusco que muchos pasajeros fueron lanzados hacia adelante. El avión terminó parcialmente sobre una zona de hierba, con los frenos sobrecalentados y un silencio absoluto en la cabina.
Uno de los pasajeros, Simon Berneblad Mandegård, relató que el impacto emocional fue inmediato: “Sentimos cómo el avión vibraba y se desviaba. Sabías que algo iba terriblemente mal”. Según explicó, el piloto reconoció después que en 28 años de carrera nunca había vivido una situación similar y sugirió que pudo haber habido un problema de comunicación con la torre de control.
Los servicios de emergencia rodearon el avión en cuestión de minutos mientras los pasajeros observaban desde las ventanillas, muchos de ellos aún en estado de shock. La evacuación se realizó poco antes de la medianoche y el vuelo fue cancelado. No se registraron heridos, pero varios viajeros describieron la experiencia como “traumática”.
SAS confirmó que se produjo una “irregularidad operativa” y aseguró que está llevando a cabo una investigación interna junto con las autoridades aeroportuarias. La aerolínea ofreció vuelos alternativos a los pasajeros afectados y reiteró que “la seguridad es la prioridad absoluta”.
