La hija del juez Querol pide seguir investigando el asesinato de su padre tras identificar a la etarra "Dolores"
Amelia Querol, hija del magistrado del Tribunal Supremo (TS) José Francisco Querol, ha pedido a la Audiencia Nacional que no cierre la investigación contra ocho etarras –la mayoría exdirigentes de la banda terrorista– por el asesinato de su padre el 30 de octubre de 2000. Un atentado con coche bomba que también terminó con la vida de su chófer, Armando Media, y escolta, el policía Jesús Escudero, y del conductor de autobús Jesús Sánchez Martínez.
En un escrito dirigido al magistrado de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, instructor de la causa, su abogada sostiene que es necesario seguir adelante con la investigación seis meses más a la espera de que se cumplimenten diligencias pendientes, entre ellas varios informes policiales que el instructor solicitó en julio de 2024 a Policía y Guardia Civil.
La petición de la acusación particular se produce solo tres meses después de que se llevara a cabo una diligencia clave, en la que se sustentó la anterior prórroga del procedimiento: el reconocimiento fotográfico que llevó a cabo la hija del magistrado del Tribunal Supremo asesinado para intentar identificar a la terrorista a la que sorprendió semanas antes del atentado merodeando cerca del domicilio familiar.
"Sin género de dudas"
Era, según contó al juez Pedraz, una joven de unos treinta años que se quedó mirando su vehículo «de una manera que le chocó». Su mirada «desafiante» se le quedó grabada. «Esa mirada y esa cara no las he podido olvidar», dijo al magistrado en mayo de 2023.
Un año después del atentado, ojeando un periódico, se topó de nuevo con esa mirada al leer una noticia sobre la detención del «comando Madrid». Aunque el peinado no era el mismo y sus rasgos habían cambiado, su mirada era «exactamente la misma». Era Ana Belén Egües, alias «Dolores».
De ahí que la abogada de Amelia Querol, Vanessa Santiago, insistiese en que el juez autorizase, pese a los muchos años transcurridos, un reconocimiento fotográfico que finalmente se celebró el 4 de noviembre del pasado año en la Audiencia Nacional en presencia de agentes de la Jefatura de Información de la Guardia Civil.
A la hija del juez Querol se le exhibieron 63 fotografías numeradas en bloques de nueve para ver si identificaba a Egües como la etarra que vigiló las rutinas de su padre semanas antes del atentado de ETA en Madrid.
Hasta la fotografía 39 no reconoció a nadie. Pero al examinar la número 40 reconoció «sin género de dudas» a esa mujer cuya mirada se le quedó grabada 25 años atrás. Aunque según consta en el acta de reconocimiento fotográfico, precisó que la recordaba «con el pelo más largo».
Ocho etarras investigados
Además de Egües, el juez de la Audiencia Nacional investiga por estos hechos a otros siete etarras: Gorka Palacios, Juan Luis Rubenach, Iván Apaolaza, Oier Goitia, Javier García Gaztelu «Txapote», Juan Antonio Olarra Guridi y Ainhoa Múgica.
Ahora, la hija del juez Querol quiere que se dé un «impulso procesal a la causa» y «se proceda a reiterar» a la Comisaría General de Información de la Policía y a la Jefatura de Información de la Guardia Civil el encargo realizado en julio de 2024, dado que un año y medio después solo uno de los informes solicitados ha llegado a manos del instructor.
Hasta nueve diligencias acordó entonces el juez, entre ellas el reconocimiento fotográfico que ya se ha realizado. Además, la Guardia Civil debe enviar a la Audiencia Nacional la relación de indicios que vinculan a «Txapote», Ainhoa Múgica y Olarra Guridi con el asesinato con coche bomba del teniente coronel Pedro Antonio Blanco el 21 de enero de 2000. Y también quiere seguir la pista de los explosivos, las placas de matrícula y las troqueladoras para falsearlas utilizadas en este atentado tan próximo en el tiempo al que terminó la vida del juez Querol.
