Avalancha de coches chinos en España
La presencia de marcas chinas en el panorama del mercado automovilístico nacional es un proceso imparable. Casi eran una anécdota hace poco tiempo y hoy ya copan más del 10% de las matriculaciones de coches nuevos. Incluso, llegan hasta el 12% si contemplamos a marcas europeas como Volvo o Smart que pertenecen a grupos chinos.
Y la tendencia es que esta proporción siga creciendo con la llegada de nuevas marcas a Europa. Hay que tener en cuenta que en China hay más de 160 firmas diferentes de automóviles y si bien muchas de ellas pertenecen a los mismos grandes grupos automovilísticos, llegarán hasta nuestro país en algunos casos de manera independiente.
Actualmente, el panorama de las ventas sigue dominado por los constructores europeos, pero el crecimiento de los fabricantes chinos es muy importante y, en las cifras de ventas por modelos, el MG ZS ya ocupó el pasado año la tercera posición de la clasificación y se colocó solo por detrás del Dacia Sandero y del Renault Clio.
La imagen del coche chino va unida a la idea de la electrificación pero por el momento la mayor demanda de los compradores se dirige hacia mecánicas clásicas de combustión, como es el caso de los MG. Esto ocurre a pesar de que, en el cómputo general, los electrificados, es decir, eléctricos puros e híbridos enchufables, han duplicado sus ventas en el último ejercicio.
El crecimiento de las marcas chinas en nuestro país se debe a que venden modelos con buena terminación y a precios más asequibles que los europeos. Salvo excepciones, las grandes marcas de nuestro continente ofrecen mayor calidad y prestaciones, pero a precios más elevados, algo que penaliza sus ventas en un momento de crisis económica como el que padece actualmente España.
Quizás por ello los vehículos de origen chino matricularon aquí durante el pasado año un total de 106.986 unidades, lo que representa un incremento del 125%. Por otra parte, un informe de Ganvam avisa del hecho de que, transcurridos tres años de vida, los coches de las marcas chinas mantienen solo el 60,73% de su precio de adquisición, frente al 65,55% de las generalistas no chinas y del 68,31% de las firmas «premium».
A pesar de que, como decimos, han entrado en el mercado de las mecánicas de combustión interna, asimismo es cierto que la tecnología de estas marcas tiene muy desarrollados los coches enchufados. Y es que los híbridos enchufables no se ven afectados por los aranceles impuestos por la UE en 2024 contra los vehículos eléctricos producidos en China.
Por eso vemos que los dos coches más vendidos con esta motorización en España el año pasado fueron chinos: BYD Seal, con un total de 9.373 matriculaciones y el MG HS, con 8.417 unidades.
Por su parte, en el top diez de eléctricos, aparecen cuatro modelos de BYD: Dolphin Surf, un modelo pequeño y barato de la gama de la casa, que obtuvo 4.181 ventas, y los Atto 2, el Atto 3 y Seal.
Los precios equilibrados son una de las razones del éxito de MG. La marca británica, fundada hace 102 años por William Morris, fue comprada por el grupo chino SAIC y su modelo ZS, un SUV de tamaño medio, consiguió el año pasado unas ventas de 23.731 unidades, todas ellas con motor de combustión interna.
Solo este modelo representa más de la mitad de las ventas de la marca, que alcanzó una cifra a finales de año de 45.163 entregas, colocándose como líder entre las empresas de automoción chinas que operan en nuestro país. Para hacernos una idea de su importancia, en el mismo periodo Skoda vendió 42.387 vehículos y BMW 45.867 unidades.
Las siguientes posiciones en la clasificación de marcas chinas con mayor presencia en el mercado son para BYD, que comercializa modelos de lujo electrificados, con 25.556 unidades. En comparación, Opel obtuvo 26.549 matriculaciones y Ford (29.065).
El pódium chino lo completa Omoda, con 13.963 unidades, a las que hay que añadir las 9.728 que ha vendido la firma hermana Jaecoo. Estas dos últimas pertenecen al grupo Chery, que es asimismo propietario de la nueva marca Ebro, que ha renacido de sus cenizas con 12.459 matriculaciones. Se ha resucitado a la vieja firma fabricante de tractores y camiones ligeros para ocupar las antiguas instalaciones de Nissan en la Zona Franca de Barcelona montando coches que ya vienen prácticamente terminados de China y son similares a otros modelos asiáticos, pero con otro logotipo en el frontal.
Precisamente, por esta economía de escala, parece ser que en los próximos meses saldrán también de la Zona Franca modelos de Omoda y Jaecoo en un proceso de producción algo más completo, que incluirá soldadura y pintura.
Una operación al estilo de Ebro es la que se ha puesto en marcha con la marca Santana, que ocupa las antiguas instalaciones de la marca de todoterrenos en Linares (Jaén) y que ya está comenzando a vender dos modelos de «pick-up» orientados al trabajo en el campo y la industria. Como en el caso de Ebro, los Santana son coches de motor de combustión o híbrido enchufable del grupo Baic y de la firma Zhengzhou, que llegan a nuestro país prácticamente terminados desde su país de origen.
Pero la lista de presencia china no termina aquí. Dentro de la estructura del grupo Stellantis encontramos a Leapmotor, que vendió 2.975 unidades el año pasado y que espera duplicar sus operaciones este ejercicio. O Lynk & Co, que con unos automóviles muy parecidos a los Volvo, consiguió 1.842 ventas.
Al igual que la firma sueca, forma parte del gigante Geely, que tiene planes inmediatos de entrar con fuerza en España como marca independiente. Por encima de mil matriculaciones, 1.233 concretamente, encontramos a Evo y las marcas del grupo DR. El propietario de este grupo, Massimo di Riso, es un italiano que monta modelos chinos en el sur de Italia y los exporta a nuestro país.
En total, operan ahora en España un total de 27 marcas chinas, entre las que destacamos como más conocidas Baic, Bestune, BYD, Dfsk, Dongfeng, DR, Ebro, Evo, Leapmotor, Livan, Lotus, Lynk&Co, MG, Moke International, Omoda, Polestar, Skywell, Sam, Voyah, Xpeng, Yudo y Zhidou.
A estas firmas habría que añadir a otras marcas europeas pero que son propiedad de empresas chinas, como pueden ser Smart, una compañía conjunta entre Mercedes-Benz y Geely, o Volvo, asimismo propiedad del mismo grupo chino.
Precisamente Zhejiang Geely Holding Group, que asimismo es socio de Horse, la empresa creada junto a Renault para la fabricación de motores, ha anunciado su entrada con fuerza en nuestro mercado bajo la dirección de Reus Li y trabaja en la creación de una red comercial de medio centenar de concesionarios este año. Se prevé que las ventas comiencen a partir de abril con dos SUV de tipo medio y grande: E5 eléctrico de 530 kilómetros de autonomía y un precio en torno a 35.000 euros y Starray EM híbrido enchufable.
Serán la punta de lanza de otros modelos electrificados y con motor de combustión que llegarán dentro de este mismo año. Otras marcas que han anunciado su presencia en breve son Lepas y Exlantis, ambas pertenecientes al grupo Chery, Denza, la división de automóviles de lujo de BYD o Changan que presenta sus primeros modelos en estos días. Además, el gigante Great Wall Motor lanzará al menos siete modelos nuevos de sus marcas Ora y Haval en toda Europa a mediados de año.
Precisamente en el pasado Salón del Automóvil de Bruselas, celebrado a mediados de enero, estuvieron especialmente activas varias marcas chinas exponiendo sus nuevas realizaciones que llegarán inmediatamente a los principales mercados europeos.
Por ejemplo, del grupo Geely se destaca la marca Zeekr, con realizaciones como el 001-FR o el 7X que son algunos de los nueve modelos que ya distribuye en 43 países del mundo. También propiedad del mismo grupo es la mítica Lotus, que además de los modelos deportivos como el Evija, con decoración dedicada a Emerson Fittipaldi, presentó una berlina denominada Emeya y un SUV llamado Eletre.
Mientras Polestar enseñaba su nueva berlina de lujo con el número 5, BYD mostraba su todoterreno YangWang dotado de un motor V7. Los italochinos de DR exhibían sus seis marcas diferentes: DR, Evo, Sport Equipe, Ich-X, Tiger y Birba. Finalmente, era espectacular la oferta de Nio, con modelos como el ET5, en sus versiones berlina y familiar, el Firefly, que es un compacto de cuatro puertas disponible por 250 euros mensuales.
El nuevo Plan Auto+ de ayudas a la compra de coches eléctricos fija un máximo de 4.500 euros, de los cuales 1.125 corresponden a coches hechos en Europa. Algunas marcas chinas ya han confirmado que compensarán esta cantidad a sus clientes.
