Con el ritmo de vida actual, a menudo es difícil mantener unos hábitos de sueño adecuados. De esta forma, muchas personas duermen apenas seis horas o incluso menos, lo que perjudica su bienestar. Y es que dormir es una función biológica esencial que permite al organismo recuperarse y ayuda a cuidar el corazón y el cerebro. Durante el sueño, el cuerpo regula las hormonas, consolida la memoria y repara tejidos dañados por la actividad diaria. Por ello, la falta de descanso se asocia con fatiga crónica, deterioro cognitivo y un mayor riesgo de enfermedades a largo plazo. En lo que respecta a la salud cardiovascular , un sueño insuficiente o de mala calidad puede favorecer la hipertensión y se asocia con un mayor riesgo de infarto, ictus y otras enfermedades del corazón. En este sentido, el cardiólogo Alberto García Guerrero ha abordado la relación entre el sueño y la salud cardiovascular en una entrevista en el podcast 'Fit Generation Nutrición'. El especialista ha señalado también cuántas horas es recomendable dormir al día y si es posible compensar la falta de sueño el fin de semana. Durante la entrevista, el divulgador científico Gonzalo Quesada comparte que «la Asociación Americana del Corazón ha incluido el sueño como factor de riesgo cardiovascular junto al colesterol, el tabaco y la hipertensión». En este sentido, García puntualiza que dormir tiene, además, implicaciones metabólicas, endocrinas y neurológicas. El sueño, tal y como apunta el cardiólogo, «es completamente necesario para que el organismo vuelva a funcionar correctamente por la mañana». «Tiene un mecanismo reparador celular , una función de regulación metabólica, endocrina y hormonal», explica el experto. En este sentido, el doctor García advierte sobre el daño que provoca a la salud mantener malos hábitos de sueño: «Reducir el sueño por debajo de 6 horas se correlaciona con eventos cardiovasculares». Sin embargo, el exceso de descanso también puede resultar dañino: «Dormir por encima de 9 horas aumenta los parámetros inflamatorios, la famosa PCR ultrasensible y la inflamación sistémica es a su vez causa también de enfermedad cardiovascular». De hecho, según apunta Quesada, distintos estudios correlacionan el exceso de sueño con mayor riesgo de mortalidad. «Se ha visto que las personas que duermen más de 9 horas tienen mayores parámetros inflamatorios y las elevaciones de estas proteínas inflamatorias pueden causar daños vasculares que estén en asociación con los eventos cardiovasculares del infarto y del ictus », explica el cardiólogo. En este sentido, García desvela el número de horas aconsejable de sueño al día. «No hay que dormir poco ni en exceso. Se recomienda entre 6 y 8 horas », señala. Además del número de horas de sueño recomendables, el cardiólogo da otras pautas , como irse a la cama a la misma hora, poner las luces tenues, evitar las pantallas durante una hora y media o dos antes de ir a dormir y evitar las cenas copiosas y ricas en grasas que provocan digestiones pesadas, además del gran consumo de alcohol por la noche. El doctor también desvela si es acertada la estrategia que siguen muchas personas de compensar la falta de sueño de la semana durante el sábado y el domingo. «No es correcta», responde rotundo García. «Es como si no comes nada durante 5 días y te metes un atracón durante el fin de semana. Eso lo que hace es una explosión de tus mecanismos de control y de regulación interna», explica. El sueño es una rutina imprescindible para el ser humano, por lo que alterarlo provoca un desorden en nuestro organismo. «Dormir poco entre semana y muchísimo el fin de semana altera los circos circadianos , te provoca picos de cortisol, que a su vez son deletéreos, por lo tanto, no es un una práctica beneficiosa». En este sentido, García señala que dormir más durante el fin de semana no ayuda a reparar la falta de descanso de días anteriores: «Se ha visto que esos atracones no te eliminan ese efecto de dormir poco durante los días entre semana».