Debe tratarse del pueblo de España donde más hay que afinar al bautizar a los hijos. Más que nada, para poder distinguirse de los vecinos, porque la mitad del censo tiene el mismo apellido : Benavent . El caso de Quatretonda ha vuelto a llamar la atención en un encuentro de expertos en onomástica (de la Universidad de Valencia) por ese predominio inédito en ninguna otra parte. De los 2.174 habitantes de este municipio enclavado en el valle de Albaida, 546 se llaman Benavent como primer apellido y otros 527 de segundo. Más aún: hay 161 con los dos apellidos iguales, ese mismo. Y como la democracia tiene una de sus esencias en que el Gobierno sea representativo del pueblo, en Quatretonda no podía quedar mejor reflejado: seis de los once concejales de la Corporación municipal coinciden con este linaje, entre ellos, el alcalde y dos de sus tres tenientes de alcalde, además de miembros de la oposición y de diferentes partidos políticos. Es más, en las últimas elecciones, los tres candidatos a la Alcaldía compartían ese rasgo en común, o sea, que el destino estaba predestinado a que un Benavent cogiera la vara de mando. Con esta presencia tan abrumadora en el censo, tampoco extraña que uno de los vecinos más conocidos fuera de su término municipal y que se convierte en embajador del pueblo (cómo no) igualmente se apellide así, el actual arzobispo de Valencia, Enrique Benavent Vidal. Como en otras localidades de esa zona de Valencia y otras más al sur, el origen de esta casualidad (o no tanto) se sitúa en uno de los dos municipios de la provincia de Lleida con ese nombre, Benavent de Sagrià , de donde partió la llegada de colonos que acompañaron al rey Jaume I en su conquista del Reino de Valencia hace ocho siglos durante la repoblación. En memoria de este vínculo histórico, en 2004 se hermanaron ambos municipios.