El batallón del Ejército que entrena como una fuerza naval desde Canarias
Las maniobras realizadas recientemente por el Batallón de Helicópteros de Maniobra VI desde un buque de acción marítima de la Armada española han vuelto a situar a esta unidad del Ejército de Tierra en el centro de la atención operativa. No se trata de un ejercicio puntual, sino de una línea de trabajo constante para mantener la capacidad de operar desde plataformas navales en un entorno insular y oceánico.
Las tomas y despegues se llevaron a cabo en aguas del Atlántico próximas al archipiélago canario, aprovechando la salida al mar del BAM Meteoro, uno de los buques con base permanente en el Arsenal de Las Palmas de Gran Canaria. Estas cubiertas de vuelo permiten a los helicópteros del Ejército entrenar procedimientos navales esenciales para la seguridad de las tripulaciones y la eficacia de las misiones.
Una unidad distinta dentro del Ejército
El Batallón de Helicópteros de Maniobra VI presenta una singularidad relevante dentro de la Aviación del Ejército. A diferencia del resto de batallones, no depende de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra, sino del Mando de Canarias, una estructura conjunta responsable de la defensa del archipiélago y de otros territorios estratégicos.
Su zona de responsabilidad abarca un espacio fragmentado en siete islas principales, separadas por decenas de millas de océano. Esta realidad convierte el vuelo sobre el mar en una rutina diaria y obliga a mantener un alto grado de adiestramiento en operaciones marítimas, tanto diurnas como nocturnas.
Entrenamiento desde buques de la Armada
Dentro del plan de instrucción del batallón, el uso de plataformas navales ocupa un lugar prioritario. Los buques de acción marítima ofrecen cubiertas amplias y estables, ideales para que los helicópteros practiquen procedimientos de aproximación, toma, estacionamiento y despegue en condiciones reales.
En el ejercicio más reciente participaron helicópteros AS332B Super Puma, uno de los dos modelos que componen la flota del batallón. Estas aeronaves realizaron múltiples ciclos de toma y despegue para mantener la cualificación de las tripulaciones y reforzar la interoperabilidad con la Armada.
Cooperación con grandes unidades navales
La colaboración no se limita a los buques de acción marítima. En ejercicios anteriores, los helicópteros del batallón han operado desde el buque insignia de la Armada durante su presencia en aguas canarias, demostrando su capacidad para integrarse en operaciones conjuntas de mayor envergadura.
Estas actividades incluyen no solo maniobras de vuelo, sino también misiones de helitransporte de personal especializado, como equipos de desactivación de explosivos de la Armada, que deben desplazarse con rapidez a distintos puntos del archipiélago ante la aparición de artefactos navales.
Misión principal y proyección exterior
La misión esencial del batallón es proporcionar capacidad aeromóvil al Mando de Canarias. Esto se traduce en apoyo táctico y logístico, transporte de tropas y material, y garantía de movilidad aérea, incluida la conexión interinsular, para las unidades terrestres desplegadas en las islas.
Entre ellas destaca la Brigada Canarias XVI, principal gran unidad del archipiélago, así como otras comandancias militares bajo dependencia del mismo mando. El helicóptero se convierte así en un elemento vertebrador de la defensa en un territorio donde las distancias marítimas condicionan cualquier operación.
La experiencia acumulada también ha permitido al batallón participar en misiones internacionales desde su creación en 1986. La más reciente fue su despliegue en Irak, donde operó helicópteros de una versión más moderna pero con características de pilotaje similares a las empleadas en Canarias.
Apoyo directo a la población civil
Más allá de su función estrictamente militar, el Batallón de Helicópteros de Maniobra VI mantiene una marcada vocación de servicio público. Su participación en la lucha contra incendios forestales y en situaciones de emergencia ha reforzado su papel como recurso estratégico para las autoridades civiles del archipiélago.
Uno de los ejemplos más relevantes es su integración en la Operación Prometeo, un dispositivo de vigilancia y prevención de incendios impulsado por el Cabildo de Tenerife. En este marco, los helicópteros del batallón han aportado una capacidad diferencial gracias al empleo de gafas de visión nocturna.
Estas misiones permiten detectar conatos de incendio durante la noche y actuar de forma temprana, evitando su propagación. La cooperación con la Unidad Militar de Emergencias se mantiene de forma periódica, especialmente para garantizar la movilidad aérea de sus destacamentos permanentes en Canarias.
Flota actual y planes de futuro
En la actualidad, el batallón opera una flota compuesta por seis helicópteros AS332B y cinco AB-212. Algunos de estos últimos fueron adquiridos en la década de 1970, lo que convierte al mantenimiento en un factor clave para garantizar su disponibilidad.
El trabajo del personal técnico del propio batallón, junto con el apoyo del Parque Central de Mantenimiento de Helicópteros del Ejército, permite mantener un alto porcentaje de aeronaves operativas pese a la veteranía del material.
De cara al futuro, está previsto un relevo progresivo de estos helicópteros por modelos más modernos, dentro de un programa de adquisición impulsado por el Ministerio de Defensa. Esta transición permitirá al batallón seguir cumpliendo su misión con mayores niveles de seguridad, eficiencia y capacidad operativa en uno de los entornos más exigentes del territorio nacional.
El Batallón de Helicópteros de Maniobra VI se consolida así como una unidad híbrida, entrenada para volar como fuerza aérea y operar como apoyo naval, con un papel decisivo en la defensa y la seguridad de Canarias.
