La Armada da un paso decisivo en las fragatas F-80: el cambio empieza por dentro
La Armada mejorará la vida a bordo en las fragatas F-80 a través de un ambicioso proyecto de reforma interior que afecta directamente a los espacios de descanso, higiene, ocio y trabajo de la tripulación. Se trata de una actuación estratégica destinada a prolongar la vida operativa de los buques de la clase Santa María, en servicio desde finales de los años ochenta, adaptándolos a estándares actuales de habitabilidad naval.
La iniciativa se enmarca en un acuerdo marco de mantenimiento y reforma de zonas comunes, estructurado en cuatro grandes lotes de actuación. El presupuesto global supera los 1,24 millones de euros y el primer contrato ya ha sido adjudicado, marcando el inicio visible de una transformación que no se limita a mejoras estéticas.
Un contrato clave para los espacios donde vive la dotación
El primer lote adjudicado se centra en los sollados y camaretas, los espacios donde duerme y convive la tripulación. La ejecución ha sido confiada a la empresa Reparaciones Generales Navales, con un importe inicial de 230.850 euros. La reforma contempla una intervención integral que afecta tanto al mobiliario como a la estructura interna de los compartimentos.
El objetivo declarado es claro: aumentar el confort diario a bordo y reducir el desgaste físico y psicológico que supone la vida en la mar durante largas comisiones. En buques con dotaciones numerosas y estancias prolongadas, la calidad de estos espacios se considera un factor operativo de primer orden.
Nuevas literas, taquillas y materiales resistentes
Una de las actuaciones más relevantes es la sustitución completa del mobiliario antiguo. Las tradicionales estructuras de madera dejarán paso a bloques de literas triples anclados directamente a cubierta, fabricados en materiales metálicos de alta resistencia. Las nuevas taquillas estarán construidas en chapa de aluminio marino, con ventilación troquelada y acabados anticorrosivos.
Este cambio no solo mejora la durabilidad del equipamiento frente al ambiente salino, sino que incrementa la seguridad en navegación, especialmente en condiciones de mar adversa. La optimización del espacio disponible es otro de los beneficios directos de esta renovación.
Iluminación, aislamiento y seguridad pasiva
La modernización incluye una actualización completa del sistema de iluminación. Las luminarias actuales serán sustituidas por tecnología LED de bajo consumo, con la incorporación de luces rojas tácticas para operaciones nocturnas y paneles integrados en falsos techos.
A nivel estructural, los habitáculos se forrarán con paneles sándwich certificados, con núcleos de lana mineral y clasificación de resistencia al fuego. Esta solución mejora el aislamiento térmico y acústico, al tiempo que refuerza la seguridad pasiva del buque en caso de incendio.
Además, se retirarán los pavimentos flotantes actuales para aplicar esquemas de pintura de alta resistencia directamente sobre cubierta, una decisión orientada a facilitar la limpieza, el mantenimiento y la higiene de las zonas comunes.
Espacios de ocio pensados para largas navegaciones
El contrato no se limita a dormitorios. Las áreas de esparcimiento y convivencia también serán renovadas. Se instalarán nuevas barras de bar fabricadas en acero inoxidable y se sustituirán los sofás por modelos con tapicería ignífuga y sistemas de ventilación interna.
Como parte de esta actualización, se dotará a los buques de televisores inteligentes de última generación, con sistemas de estiba asegurada que garantizan su uso seguro en navegación. Estas mejoras buscan ofrecer a la dotación espacios de desconexión más adecuados durante los periodos de descanso.
Lo que no se ve: redes de servicios y cableado
Uno de los aspectos más complejos del proyecto se encuentra tras los mamparos. La adjudicación incluye la renovación completa de las redes de servicios ocultas, como las tuberías de distribución de agua y el cableado eléctrico y de comunicaciones.
Estas actuaciones exigen una planificación milimétrica, ya que deben coordinarse con otras tareas de mantenimiento y respetar los plazos operativos de los buques. El tiempo de ejecución es un factor crítico para no interferir en la disponibilidad de las fragatas.
Más reformas previstas en otros tres lotes
El acuerdo marco contempla otras tres áreas clave que serán reformadas de manera progresiva. Los aseos y pasillos recibirán nuevos mamparos húmedos con revestimientos de acero inoxidable, techos autoportantes en las duchas y equipamiento sanitario moderno con sistemas de vacío.
La lavandería será reconfigurada con trenes de lavado y secado de alta capacidad, instalados sobre estructuras metálicas soldadas a cubierta. En la cocina, se prevé la incorporación de equipamiento industrial de gran producción, como marmitas, hornos mixtos y freidoras, además de modificaciones estructurales para optimizar el espacio disponible.
Estas actuaciones, comunes a todos los lotes, comparten un mismo enfoque: mejorar la funcionalidad diaria del buque y adaptar sus instalaciones a las exigencias actuales de la vida a bordo.
Una mejora silenciosa con impacto directo
La Armada mejorará la vida a bordo en las fragatas F-80 con un programa que no altera su silueta exterior, pero que transforma de forma profunda el día a día de quienes sirven en ellas. La modernización de los espacios habitables se consolida así como una pieza clave en la sostenibilidad operativa de estos buques históricos de la Armada Española.
En un contexto de misiones prolongadas y alta exigencia, la inversión en habitabilidad se convierte en un multiplicador de eficacia, reforzando la moral, la seguridad y el rendimiento de las dotaciones que mantienen estas fragatas en primera línea de servicio.
